La delegación Estatal del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana entregó a la Secretaría de Cultura de Guerrero el expediente para iniciar el proceso declarar a la cocina tradicional guerrerense como Patrimonio Cultural y Tangible de la Humanidad.

En este expediente se habla del rescate de tres recetas guerrerenses que están en peligro de extinción y de la problemática que enfrenta el campo guerrerense, también será entregado por el gobierno del estado al Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana (CCGM) y a la Unesco.

Al inaugurarse la VII reunión Nacional de Información sobre la Cocina Tradicional Mexicana como Patrimonio de la Humanidad, la presidenta de del CCGM, Gloria López Morales dijo que la cocina es una palanca formidable para promover a México.

Dio a conocer que se buscará certificar a las cocineras tradicionales que utilizan el fogón.

Se capacitará a las cocineras tradicionales en materia laboral y meterlas al circulo profesional y de la economía formal a “las grandes heroínas de la cocina mexicana”.

Señaló que la cocina mexicana es un poderoso motor de desarrollo para todo el país, pues “el turismo es un gran factor para reforzar todos los vínculos entre los que nos visitan y cocinan y producen el campo”.

El chef Javier Reynada Castrejon, delegado estatal del CCGM entregó al Secretario de Cultura del estado, Marco Antonio Leyva el expediente sobre la cocina tradicional del estado.

Explicó que el expediente que fue entregado al gobierno del estado tiene que ver con la identidad gastronómica cultural de Guerrero no nada más como municipio o localidades sino comprende prácticamente la cultura ancestral de todo un estado.

Además, significa que se está poniendo un valor agregado a la identidad, legado y a la evolución que este mismo va tomar dentro de algunos años.

Explicó que los tres platillos que están en en peligro de extinción es la Guinatán, que es a base de pescado bagre guisado con base de crema de coco, guajillo y epazote y es una descendencia filipina.

El segundo platillo es Cabeza Viejo, típico de la comunidad de Zacualpan, perteneciente al municipio de Ometepec, que es pollo o guajolote guisado en caldo rojo y hierba santa; el tercer platillo es el vaso relleno de Ometepec.

También se destacan los platillos como el chilate, la barbacoa, los tamales de Tichinda en la Costa Chica, el relleno de cerdo de la Costa Grande que es originario de Tecpan de Galeana, el mole rosa de Taxco, los diferentes pozoles que se tiene de verde y blanco, los nacatamales y más de 76 atoles que hay en Acapetlahuaya aun costado de Eduardo Neri.

“Todo eso no nada más es acervo Gastronómico sino también es cultural de cómo la gastronomía con lleva alrededor de la cultura y se forma la identidad del mismo”, dijo el Chef Reynada.

Por su parte, Mauricio Leyva Castrejón, Secretario de Cultura del Estado señaló que Guerrero es una de las entidades que se debe colocar en el centro de la discusión del análisis y la reflexión que se hace sobre la Gastronomía en México.

“La recepción del Expediente es el primer paso para que el Gobierno trabaje por el reconocimiento de la cocina guerrerense en la entidad. Si en lo local no somos responsables, no compartimos esta alineación de intereses, no tiene la fuerza ni la trascendencia que merece”.