Para promover un cambio de cultura para mejorar las condiciones de vida de las personas que se dedican al trabajo en el hogar en México, organismos nacionales e internacionales lanzaron este jueves la campaña #EmpleoJustoEnCasa.

Algunos de los aspectos de desigualdad que viven 2.4 millones de integrantes de ese sector son salario inadecuado, falta de prestaciones sociales y horarios laborales extenuantes.

Además es necesario concientizar a los trabajadores y empleadores para que este trabajo tenga un enfoque incluyente, comentó la directora del Instituto de Liderazgo Simone De Beauvoir, Ximena Andión.

“Es un tema de igualdad de género, ya que el cuidado del hogar recae en las mujeres, ellas resuelven esta carga contratando trabajadores del hogar y muchas veces las explotamos”, expresó.

En México 42 por ciento de las trabajadoras recibe entre uno a dos salarios mínimos, mientras que 37 por ciento percibe sólo uno, y 97 por ciento no tiene acceso a atención médica, jubilación u otras prestaciones, dijo la representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Belén Sanz.

Añadió que es fundamental establecer estándares en los derechos de quienes trabajan en casa y reconocer el trabajo de estas personas, por lo que es importante establecer pautas específicas para el reconocimiento de los derechos de este grupo poblacional.

En la actualidad se han realizado avances en este sentido y de 25 países en el mundo que han ratificado el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que obliga a las naciones a respetar los derechos del hogar, 14 son de Latinoamérica y El Caribe; México sigue sin ratificarlo.

En conferencia de prensa para dar a conocer la campaña #EmpleoJustoEnCasa, la fundadora del Centro de Apoyo y Capacitación de Empleados del Hogar (CACEH), Marcelina Bautista, apuntó que este esfuerzo está dirigido a empleadores y legisladores, quienes deben poner el ejemplo de la democracia desde el hogar.

“Es visibilizar lo invisible, el que estén en casa nadie lo ve, nadie lo valora, solamente se ve cuando nadie lo hace (...), la democracia comienza desde adentro”, apuntó Bautista.

Es necesario hacer una relación laboral en lugar de una relación que deje de tomar como base que el trabajo doméstico es una “ayuda”, por lo que consideró importante que las trabajadoras conozcan sus derechos, aunado a la importancia de buscar un contrato laboral que proteja tanto a empleadores como a trabajadoras.

La iniciativa, que concluirá en junio próximo, cuenta con dos pautas publicitarias en televisión y radio abierta y por cable, instituciones bancarias y espacios para espectáculos, con diferentes posters que se distribuirán en redes sociales.

También en la página electrónica www.empleojustoencasa.com es posible encontrar un formato de contrato que puede ser de uso tanto de los trabajadores de hogares como sus empleadores.

Las organizaciones que participaron son: Hogar Justo Hogar, la Organización de Naciones Unidas Mujeres, Organización Internacional del Trabajo, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Sindicato Nacional de Trabajadores del Hogar, Centro de Apoyo y Capacitación para Empleados del Hogar y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir.