Con arraigo en esta localidad y en los municipios vecinos, el Carnaval “Música colores y serpentinas” es una festividad popular que contribuye a preservar las tradiciones del sur de la entidad y fomenta la convivencia familiar, el cual concluye hasta el domingo 25 de febrero.

Esta festividad se documenta a partir de 1985, pero existen versiones que indican que su origen se remonta a 1875 cuando a inicios de la época porfiriana, las clases acomodadas habían adquirido costumbres europeas y gastaban en vinos finos y las menos favorecidas consumían buñuelos, tamales, pambazos y atole.

El gobierno estatal indicó que actualmente este Carnaval convoca a múltiples participantes de la sociedad e instituciones educativas, que se suman al desfile con ingeniosos carros alegóricos.

Estos festejos marcan el inicio de la Cuaresma y arrancan con la elección del Rey Feo y la quema del Mal Humor, sigue con el tradicional desfile y continúa con la verbena popular en las calles del primer cuadro, donde se pueden disfrutar ricos antojitos mexicanos.

De acuerdo con Wenceslao Romero, director de Inversión de la Secretaría de Turismo, el Carnaval de Tenancingo atrae a visitantes de diferentes municipios de la entidad, e incluso de otros estados de la República, quienes estimulan la economía local mediante el gasto en hospedaje, transportación, consumo de alimentos y artesanías.

Además se realiza la Feria del Jarro, que ocupa un lugar especial dentro de las festividades del Carnaval de Tenancingo, donde los alfareros de Atlacomulco, Metepec y Tecomatepec, así como de los estados de Michoacán, Puebla y Guanajuato, muestran una gran variedad de piezas de barro.

Este Carnaval inicia el primer lunes previo al Miércoles de Ceniza y concluye, este año, el próximo domingo 25 de febrero.