Tres empresas canadienses productoras de paneles solares interpusieron sendas demandas en cortes estadunidenses en contra de la imposición de tarifas arancelarias a las importaciones de estos productos, que las obligará a cerrar.

Silfab Solar Inc., Canadian Solar Solutions Inc. y Heliene Inc., localizadas en tres ciudades de la provincia de Ontario, interpusieron una demanda ante la Corte estadunidense de Comercio Internacional para que se revierta la imposición de tarifas arancelarias impuestas el mes pasado por el presidente Donald Trump.

Los querellantes alegan que la administración Trump violó el Decreto Comercial de Estados Unidos y el Decreto de Implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) al incluir a las empresas canadienses en las medidas tarifarias.

Además, en su denuncia entregada a la corte el 7 de febrero acusan que se ignoraron las recomendaciones de la Comisión de Comercio Internacional (ITC), que determinó que las importaciones mundiales de células solares fotovoltaicas afectaban a los fabricantes estadunidenses, pero que las empresas canadienses sólo tenían una participación del 2.0 por ciento mercado y no contribuían al daño interno.

La ITC no recomendó aranceles contra las firmas canadienses, pero la administración Trump no las excluyó de su medida proteccionista, que prevé una reducción de aranceles de 30 por ciento a 15 por ciento en tres años y su eliminación en ese término.

La primera audiencia ante la corte será este 26 de febrero.

El pasado 22 de febrero la administración Trump anunció sorpresivamente la imposición de aranceles a las importaciones de paneles solares (30 por ciento) y lavadoras (20 por ciento).

Las compañías canadienses demandantes manufacturan módulos de silicio fotovoltaico cristalino (CSPV) que se utilizan en paneles de energía solar -tanto en grandes proyectos a escala de servicios públicos como en instalaciones en la azotea- y exporta una parte significativa de su producto a Estados Unidos.

En su querella comercial las empresas canadienses advierten que dicha imposición arancelaria les causará un “daño inmediato, severo e irreversible”, además de que impactará negativamente a los importadores estadunidenses de CSPV canadiense, que al no poder importar el producto despedirían empleados y hasta cerrarían sus negocios.

La propia Asociación de Industrias de Energía Solar de Estados Unidos declaró que las tarifas afectarán seriamente el negocio de sus miembros y proyectó que costará 23 mil empleos en la industria, muchos en el sector manufacturero relacionado con la energía solar.

Las acciones de Canadian Solar Solutions Inc. cayeron de 17.30 dólares estadunidenses –antes del anuncio de Trump— a 15.73 dólares.

Países como Corea del Sur, Singapur y China han presentado querellas ante la Organización Mundial de Comercio contra la imposición de aranceles estadunidenses a los paneles solares.

Silfab Solar Inc. Es uno de los más grandes productores de módulos solares PV de Norteamérica, con 170 empleados. Heliene empleó 100 trabajadores el año pasado pero la cifra cayó a 78 trabajadores después del anuncio de Trump.