El compositor alemán naturalizado inglés George Friedrich Händel, quien exploró diferentes géneros musicales, como ópera, oratoria y sus composiciones instrumentales, a las que dotó de matices universales, será recordado en Londres con diversas actividades musicales con motivo del aniversario número 333 de su nacimiento.

En la capital inglesa se llevará a cabo el London Händel Festival, donde se presentará la ópera creada en 1718, “Acis y Galatea”, al tiempo que habrá pláticas y presentaciones musicales del 17 de marzo al 16 de abril, se dio a conocer en la página oficial del encuentro.

Nació el 23 de febrero de 1685 en Alemania. Fue hijo de un barbero quien falleció cuando el joven músico tenía 11 años; se hizo pupilo de su compatriota, Friedrich W. Zachow (1663-1712), junto a quien aprendió de composición e interpretación musical, de acuerdo con datos del portal britannica.com.

En 1702 entró a la Universidad de Halle y a la par tocó en la iglesia de dicho poblado, hasta que se mudó a Hamburgo, donde formó parte de la sección de violines de una orquesta de ópera, y justamente ahí presentó su creación “Almira”.

Pocos años más tarde viajó a Italia, donde escribió “Rodrigo y Agrippina”, la cual le dio éxito y le permitió escribr diversas obras para cámara, mientras recorría el país con varias temporadas, reportó el sitio musica-barroca.com.

Este viaje lo llevó a interesarse por Inglaterra y su producción musical, así que después de regresar a su nación en 1710, después de hacer algunos preparativos, viajó a Londres donde su fama le permitió continuar con su carrera.

Escribió la ópera “Rinaldo”, la cual le permitió permanecer en la ciudad. Tras la coronación de su antiguo mecenas, Jorge I, su fama, así como sus recursos se vieron impulsados, lo que le permitió escribir y dirigir sus composiciones, así lo apuntó el sitio Biografías y vidas.

En 1726, después de construir su casa en ese país, se volvió en un ciudadano británico. A esto le siguieron algunos sucesos complicados, ya que la ópera italiana iba en descenso y por ello perdió parte de su fama.

Pero esto le permitió abrirse paso a otro género, más barato, pero no menos complicado. Se trató de los oratorios, entre los más conocidos están: “Hércules”, “Belsasar”, “Alexander Balus”, “Susanna” y “Teodora”, entre otros.

Tuvo diferentes problemas de salud, como dos derrames cerebrales, y la pérdida de la vista de ambos ojos; aun así, siguió haciendo presentaciones, guiándose de su oído para realizarlas.

El personaje al que hoy se recuerda por su talento, así como por su prolífica vida, falleció a los 74 años, el 14 de abril de 1759, y fue enterrado en la Abadía de Westminster.