La consejera del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Sylvia Schmelkes, consideró necesario atender de manera prioritaria e integral a la población indígena del país, a través de una educación de calidad, con relevancia y pertinencia cultural y lingüística.

Al respecto citó el caso de Nuevo León, en donde existen alrededor de 59 mil hablantes de lengua indígena y que en ciclo escolar 2013-2014 había en educación básica ocho mil 825 alumnos con esta característica, de los cuales 195 eran monolingües.

En Educación Media Superior, en cambio, sólo había 60 alumnos, lo que habla de una fuerte deserción que impide que los alumnos terminen su educación obligatoria y que se cumpla con ellos el derecho a la educación, agregó.

Expuso que esa entidad ha puesto especial interés en aplicar las Directrices para la Atención Educativa de Niñas, Niños y Adolescentes Indígenas, emitidas por el INEE, las cuales establecen la necesidad de atender a los alumnos que asisten a escuelas indígenas, incluyendo a los que viven en las ciudades.

Al presentar la ponencia "La Educación Intercultural en Contextos Multiculturales", informó que 44 por ciento de los niños indígenas viven en localidades urbanas o semiurbanas y que la población infantil hablante de lengua indígena forma parte de los grupos más vulnerables en materia de acceso, permanencia y aprendizaje en la escuela.

Abundó que la probabilidad que tiene un niño indígena de no asistir a una escuela ubicada en alguna ciudad, es mucho mayor que la de uno que no es indígena, porque además esta población, en la ciudad, se enfrenta a la discriminación de una sociedad ancestralmente racista.

“Por ello, muchos desertan y otros terminan asimilándose, negando su origen y olvidando su lengua”, explicó Schmelkes del Valle durante el simposio Jóvenes Indígenas Urbanos: Educación e Identidad, se informó en un comunicado.