La población civil en el suburbio sirio de Ghouta Oriental está viviendo el infierno en la tierra, víctimas de una ofensiva militar indiscriminada que en tres días ha provocado la muerte de cientos de personas, expresó hoy el general de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.

En un emotivo mensaje ofrecido en una sesión ante el Consejo de Seguridad, Guterres llamó por ello a las partes en conflicto a una suspensión inmediata de todas las actividad militares en Ghouta Oriental, en donde de acuerdo con organismos civiles han muerto más de 230 civiles en tres días.

“Estoy profundamente triste por el terrible sufrimiento de la población civil en Ghouta Oriental, por las 400 mil personas que viven el infierno en la tierra”, afirmó.

El titular de la ONU llamó a las partes a que suspendan sus acciones bélicas a fin de que la ayuda humanitaria sea distribuida a las personas que la necesitan, y para permitir la evacuación de unas 700 personas que necesitan tratamiento médico urgente.

“Esta es una tragedia humana que se está desarrollando frente a nuestros ojos, y no creo que podamos dejar que las cosas continúen sucediendo de esta horrenda manera”, aseguró Guterres.

Guterres también aludió a la propuesta de Suecia y Kuwait para que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución a fin de que las partes declaren un cese al fuego en Ghouta Oriental, un suburbio de la capital de Damasco controlado por fuerzas de la oposición.

El Consejo programó una reunión para este jueves a fin de abordar la situación en ese enclave sirio, aunque no es claro si la resolución para declarar un cese al fuego será parte de la agenda.

Guterres señaló que apoya plenamente este esfuerzo del Consejo de Seguridad, aunque consideró que la ciudad siria "no puede esperar”.

De acuerdo con el organismo civil Médicos Sin Fronteras (MSF), las instalaciones de salud que respalda en Ghouta reportaron la muerte de 180 personas y heridas de mil 600 en el periodo del 1 al 18 de febrero.

Los bombardeos se han intensificado en los últimos tres días, e informes iniciales provistos por MSF señalan que a partir del 18 de febrero se ha reportado la muerte de 237 personas y mil 285 heridos.

En un comunicado emitido este miércoles, MSF advirtió sin embargo que las cifras de víctimas de la ofensiva militar en Ghouta Oriental aumentan a cada hora, lo que además impide la llegada de insumos esenciales que podrían salvar vidas.