Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) lograron convertir las fluctuaciones de temperatura en energía eléctrica, el cual aprovecha las oscilaciones en la temperatura ambiental que pasan durante el ciclo día-noche.

La innovación, llamada resonador térmico, podría permitir el funcionamiento continuo durante varios años de los sistemas de teledetección sin necesidad de otras fuentes de energía o baterías.

Una de las ventajas del resonador térmico es que no necesita luz solar directa, pues se genera energía a partir de los cambios de temperatura ambiente. Esto es, que no es afectado por las nubes, condiciones del viento u otros factores ambientales, anunció UNAM Global.

En el proyecto publicado en la revista Nature Communications, participó el estudiante de posgrado, Anton Cottrill, el profesor de Ingeniería Química, Michael Strano, y siete investigadores del Departamento de Ingeniería Química del MIT.

El texto destaca que el resonador se puede colocar en cualquier lugar, debajo de un panel solar, en sombras perpetuas, donde incluso podría permitir que el panel solar sea más eficiente al eliminar el calor residual.

Otro de los hallazgos es que el resonador térmico supera por triplicado a un material piroeléctrico comercial del mismo tamaño, el cual convierte fluctuaciones de temperatura en electricidad.