La edición 37 de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO Madrid) inició hoy en medio de una polémica originada por el retiro de algunas fotografías que hacían alusión a presos políticos catalanes, en una galería expositora.

La cita anual, que se celebra en la Feria de Madrid (Ifema) hasta el domingo próximo, abrió sus puertas este miércoles y se conoció que la dirección del recinto pidió a la galería Helga de Alvear quitar la obra del artista Santiago Sierra, titulada “Presos políticos”.

La pieza se integra de 24 fotografías de personas actualmente en prisión con el rostro difuminado, la mayoría de casos muy mediáticos, entre ellos los dirigentes independentistas catalanes Oriol Junqueras, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, y una explicación de su ingreso en prisión.

La galerista Helga de Alvear declaró que la petición de quitar esas imágenes fue del presidente de la Feria de Madrid, Clemente González, quien le informó que la obra no podría continuar allí, por lo que fue retirada poco antes de abrirse las puertas de la feria.

Indicó que accedió a la petición de González porque la feria se realiza “en su casa”, y que como una de las pioneras del evento quiere volver a participar en las futuras ediciones.

El director de ARCO Madrid, Carlos Urroz, reconoció que está en desacuerdo con la decisión de quitar la obra de Sierra, y que las piezas deberían haber seguido en la galería, que es un espacio privado que gestionan los responsables de la misma.

Expuso que la idea de retirar una obra de la feria no la comparte, y que reconoce que su cargo forma parte de la junta directiva de la Feria de Madrid y que en caso de ser necesario lo pone a disposición de los directivos debido a su discrepancia.

Sierra reaccionó a lo ocurrido con un comentario en su perfil de Facebook, donde afirmó que retirar su obra “daña seriamente la imagen de esta feria internacional y del propio Estado español”.