A 230 años de su nacimiento, el pensador alemán Arthur Schopenhauer es recordado por influir en pensadores como Federico Nietzsche y Sigmund Freud, así como por sus célebres obras “Sobre la cuádruple raíz del principio de razón suficiente” y "El mundo como voluntad y representación", que se mantienen vigentes como tema de estudio.

Arthur Heinrich Floris Schopenhauer, también conocido como "El filósofo del pesimismo", nació el 22 de febrero de 1788, en Danzig, Gdansk (hoy Polonia), su padre lo preparó para el negocio familiar llevándolo en sus viajes por toda Francia y gran parte de Inglaterra, durante los cuales Arthur aprendió idiomas y adquirió una cultura general muy amplia, que reforzada con sus estudios y lecturas.

Tras la muerte de su padre, el aprendiz de filósofo comenzó sus estudios clásicos, para pronto interesarse en la obra de Emmanuel Kant y del orientalista Maier, fuentes básicas de su filosofía.

En 1919 publicó su obra más importante, "El mundo como voluntad y representación", que terminó vendida como papel usado, ante su fracaso editorial. Luego quiso competir en Berlín con Georg Wilhelm Friedrich Hegel, quien se encontraba en lo alto de su prestigio como profesor de Filosofía.

Ante un segundo fracaso, Schopenhauer abandonó la Universidad con un gran desprecio por los "filósofos universitarios", en general, y por Hegel, en especial, cuya filosofía la consideraba desquiciada.

Pronto comenzó a estructurar su pensamiento con algunas ideas de Emmanuel Kant, de quien retomó la diferencia entre lo que percibimos (el fenómeno) y la cosa en sí, que en el mundo se percibe como resultado de las representaciones humanas.

A diferencia de Kant, él entendió que por el intelecto se accede al fenómeno, mientras el cuerpo acerca a la cosa en sí y permite conocer el mundo en sí mismo: "Voluntad, necesidad y deseo", señalan sus biógrafos.

Para Schopenhauer, el instinto de conservación (agresividad) y el instinto de conservación de la especie (sexualidad) son los modos principales de esta voluntad de vivir, pues en el fondo, el mundo no es sino voluntad, deseo insatisfecho y anhelo insaciable.

Respecto a la existencia, el filósofo alemán afirmaba que la vida oscila como un péndulo entre el dolor y el castigo, realidad para la que tiene una propuesta: "Huir del mundo sin que ello conlleve al suicidio, además de la contemplación artística y la vida ética".

Su filosofía influyó en el joven Federico Nietzsche, quien luego de leer "El mundo como voluntad y representación" se hizo ferviente discípulo suyo, aunque sin conocerlo personalmente, porque para ese entonces ya había muerto.

Arthur Schopenhauer ejerció influencia sobre el pensamiento del entonces joven Sigmund Freud, quien antes de convertirse en el padre del psicoanálisis, se reuniera con otros colegas para leer a este filósofo alemán.

Huellas de la filosofía de Schopenhauer también pueden distinguirse en las óperas del compositor alemán Richard Wagner y en muchos de los trabajos filosóficos y artísticos del siglo XX.

"Cuando queremos algo, sufrimos porque no lo tenemos. Podemos lograrlo, desear otra cosa (nuevo dolor) o ya no desear nada (hastío)", es una frase que cifra el pensamiento que le valió a Schopenhauer el título de "El pesimista de Frankfurt", donde vivió las últimas tres décadas de su vida.

“Todo lo que pertenece y puede pertenecer al mundo adolece inevitablemente de ese estar condicionado por el sujeto y existe sólo para el sujeto. El mundo es representación”. El mundo como voluntad y representación”, es otra de las célebres frases de Schopenhauer, quien murió el 21 de septiembre de 1860, hace 150 años, en Frankfort del Meno, Alemania, debido a una complicación cardio-respiratoria.