Casi 280 personas han muerto, incluidos 71 niños y 42 mujeres, además más de mil 500 han resultado heridas desde el domingo pasado durante ataques aéreos y de artillería en Ghouta Oriental, último bastión rebelde en las afueras de Damasco, donde aún se teme que venga lo peor.

Tan solo este miércoles, al menos 27 civiles perdieron la vida y unos 300 resultaron heridos en la localidad de Kafr Batna, en uno de los peores bombardeos desde 2013, cuando un ataque con gas dejó más de 100 muertos, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Los sistemáticos ataques, que suelen ocurrir tanto de día como de noche, han tenido lugar en las localidades de Duma, Hamuriya, Saqba, Shifonieh, Nashabiyah, Masraba, Yisrin y Zamalka.

Al menos 278 personas han muerto en cuatro días de bombardeos de las fuerzas del régimen sirio: 106 el martes, 127 el lunes y 18 el domingo, en las jornadas más sangrientas para Ghouta Oriental en cuatro años, según cifras del OSDH, que cuenta con una amplia red de activistas en Siria.

El OSDH indicó que los “dementes bombardeos” parecen estar allanado el camino a una gran ofensiva terrestre contra Ghouta Oriental, cuya captura por parte del Ejército sirio sería otra enorme victoria para el presidente Bashar al Assad en el conflicto y la mayor desde la reconquista de la norteña ciudad de Alepo en 2016.

Amnistía Internacional (AI) denunció que los “implacables” bombardeos en Ghouta Oriental han dañado o destruido siete hospitales y centros médicos en toda la región, causando la muerte de tres trabajadores de salud, dos de ellos miembros de la Sociedad Médica Siria Americana (ASMS).

“La gente no solo ha sufrido un asedio cruel en los últimos seis años. Sino que ahora también están atrapados por una lluvia de ataques que los están matando y mutilando, lo que constituye un crimen de guerra flagrante”, señaló AI.

A pesar de las protestas y los llamados internacionales a detener el derramamiento de sangre en Ghouta Oriental, la aviación siria prosigue sus ataques con bombas y barriles explosivos, los cuales han dejado además de víctimas, numerosos destrozos en la infraestructura.

Según el OSDH, la aviación rusa bombardeó la víspera por primera vez en tres meses Ghouta Oriental, sitiada por las fuerzas gubernamentales sirias desde 2013 y donde unas 400 mil personas sufren escasez aguda de alimentos y medicinas.

Rusia calificó de infundadas las acusaciones del OSDH y de Estados Unidos sobre la supuesta participación rusa en los bombardeos en Ghouta Oriental.

“Estas acusaciones son infundadas, no sabemos en qué se basan ni tenemos información concreta. No estamos de acuerdo con ellas”, dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió este miércoles "contención" y acceso a los heridos en la región de Ghouta Oriental.

“Parece que la lucha probablemente causará en los próximos días y semanas mucho más sufrimiento, y nuestros equipos necesitan que se les permita entrar en Ghouta Oriental para asistir a los heridos”, dijo la jefa de la delegación del CICR en Siria, Marianne Gasser.

Las Naciones Unidas también llamaron a principios de este mes a un cese de las hostilidades de al menos un mes en Siria para permitir la evacuación de enfermos y heridos, así como para la entrega de ayuda humanitaria a las miles de personas atrapadas en zonas asediadas o difícil acceso.

Ghouta Oriental forma parte de las cuatro “zonas de distensión” establecidas en mayo pasado por Rusia, Irán y Turquía, con el objetivo de intentar alcanzar una tregua que allane el camino para poner fin a la guerra que ha dejado más de 360 mil muertos y cerca de 12 millones de desplazados y refugiados desde marzo de 2011.