Conocer la historia y lengua en el contexto fronterizo permite conocer lo diverso y plural que es Baja California, con una riqueza vinculada al patrimonio cultural y popular que se manifiesta históricamente en cada individuo.

El jefe de la Unidad Regional de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura, José Armando Estrada Lázaro, refirió que cada nativo es portador de una lengua materna y un capital humano de conocimientos ancestrales, algunos a punto de extinguirse.

Es por ello, dijo, que la preservación de la lengua materna es una tarea importante, aunque reconoció que hace falta una política pública enfocada a este fin y la valoración de este patrimonio de los integrantes indígenas que tiene Baja California.

Acercar a la gente a la diversidad pluriétnica, lingüística y cultural que tiene que ver con la identidad de la frontera, con una visión de la educación en este renglón, “permite valorar hacia dónde queremos ir los bajacalifornianos”.

Agregó que, ante la indiferencia por conocer este rasgo en otros tiempos, “cada vez nos damos cuenta que la gente asiste a eventos relacionados con la lengua materna, lo que nos permite comprender el contexto histórico y cultural de estas raíces”.

En poblados como Tecate y Playas de Rosarito, se festeja el Día de la Lengua Materna con la participación de grupos kumiai, quienes a diferencia del pasado ahora se manifiestan “ya no son invisibles, ahora emergen de la historia, ahora retoman su lengua y la hacen suya”.

Estrada Lázaro recordó que en el festejo del año pasado participaron cuatro niños kumiai con cantos y danzas de su etnia; ahora participarán 15 y otras personas que se sumarán al festejo y que abona a recuperar “parte de lo que posiblemente se pierda si ellos lo permiten”.

Incluso, mencionó el caso de lenguas extintas como el Cochimí, de la parte sur de Baja California, perteneciente a la agrupación Cochimí-Yumana mencionada en el catálogo del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali).

“Hay la agrupación de la familia lingüística Cochimí-Yumana, que se ubica en el extremo sur del estado; es un idioma extinto e histórico, aunque existen algunos descendientes que quieren retomar esta cultura”, aseguró.

En el caso de los yumanos de la parte norte de Baja California, sur de California y de Arizona, Estados Unidos, existen cinco lenguas indígenas nativas, como son el paipai, koal, cucapá, kumiai y kiliwa.

En cuanto al kiliwa, sólo existen cuatro hablantes de la lengua, según el catálogo del Inali, refirió; este idioma se encuentra en peligro de correr la misma suerte que el cochimí, manifestó el investigador.

El historiadpr refirió que se ha planteado que ese debilitamiento de la lengua es una causa multifactorial, y una de ellas es que se ha dejado de hacer la transmisión generacional desde el primer núcleo familiar; otra, está en el contexto económico y la vulnerabilidad.

Es decir, si la familia no habla el idioma, no funcionará ningún programa; ello, se encuentra ligado al factor laboral, pues para un indígena es más práctico y factible, laboralmente hablando, aprender español e inglés, que le permitirá un mejor porvenir.

“Para un indígena le funciona mejor aprender inglés para salir de su comunidad e ir a trabajar a Tijuana, Ensenada o Playas de Rosarito; es un problema sensible en términos familiares, en el contexto económico y la vulnerabilidad de estos grupos”, asentó.

El historiador reconoció la importancia de reconocer la problemática que existe en torno a esta lengua, “el catálogo de lenguas indígenas indica que 64 de ellas están en alto riesgo de desaparecer, y en Baja California, el kiliwa es una de ellas”.

Aunque existen pocos hablantes, también refirió que se ha observado que en ciertas comunidades la gente se comenzó a organizar para aprender cantos “y ahora tenemos un embrión de niños aprendiendo el idioma kumiai con sus abuelas”.

“Si la gente se organiza y quiere, se puede aprender otra vez el idioma kumiai, pero hay que conocerlo para valorarlo y rescatarlo”, manifestó el jefe de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura.

Existen en las lenguas paipai, cucapá, koal, kiliwa y kumiai, una cultura ancestral milenaria, cuentos, leyendas, cantos y cuentos, tradiciones, poemas “que no hemos valorado lo suficiente, porque poco conocemos de las comunidades indígenas”.

Por ello no se ha manifestado del todo un sentimiento de identidad basado en nuestra cultura indígena, “todo mundo se siente migrante, es un problema serio que tiene que ver con la falta de sentido de pertenencia”.

Aseguró que en este terreno hacen falta más apoyos, “tenemos maestros en artes regionales, en trabajos de fibras vegetales, ceramistas, trabajos de chaquira, corteza de árbol, elaboración de trabajos de piel, en diversas artes y oficios”.

Cada integrante de las etnias posee saberes tradicionales desde tiempos prehistóricos, históricos con valor artístico, simbólico, cultural que los permite identificar como un pueblo en sociedad, pluriétnica, plurilingüística, “tenemos estos tesoros vivos que nos permiten fortalecer nuestra identidad.