A fin de mitigar el potencial flujo irregular a Canadá de salvadoreños afectados por la suspensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, una coalición de latinos demandó al gobierno flexibilizar los requisitos migratorios para dicha comunidad.

La coalición, integrada por líderes comunitarios, abogados, consultores de inmigración de defensores de refugiados, se reunió con funcionarios de migración y legisladores para presentar sus recomendaciones ante esta crisis ocasionada por el gobierno de Donald Trump.

Su propuesta incluye flexibilizar los diferentes programas para solicitar la residencia permanente en Canadá bajo la premisa de que muchos de los potenciales inmigrantes centroamericanos “están bien establecidos en EUA y podrán reestablecerse en Canadá sin causar daños al erario público".

“Hay miles de jóvenes con TPS y DACA que tienen el dinero para venir a Canadá como estudiantes o tienen las habilidades para venir como trabajadores y no sólo podrían establecerse exitosamente en Canadá, sino que serían un beneficio para la fuerza laboral canadiense”, indica la carta entregada al gobierno federal.

Eusebio García, secretario de la Asociación Salvadoreña Canadiense (ASALCA), explicó a Notimex que la reunión fue cordial y positiva.

“La coalición latina presentó la propuesta. No nos dijeron que no nos podían dar una respuesta inmediata, pero se mostraron dispuestos a leerla y darnos una retroalimentación”.

El entrevistado aclaró que no es que se quiera alterar los programas migratorios existentes sino que exista una “flexibilización” de los programas para poder darle espacio a los salvadoreños afectados del términos del TPS.

Dicha flexibilización les permitiría solicitar la residencia canadiense desde donde están para venir a Canadá aprovechando su perfil y preparación.

El representante de ASALCA también agregó que se pide al gobierno del primer ministro Justin Trudeau que se amplíe la parte humanitaria para que los centroamericanos que tienen familiares en Canadá puedan beneficiarse de patrocinios privados.

Al respecto, el diputado federal Pablo Rodríguez, quien asistió a dicha reunión, explicó que se analizará la propuesta recibida “con mucho interés”, aunque aclaró que los casos de migración en Canadá son “individuales, no por nacionalidad”.

“Aquí no es que alguien llegue a la frontera y diga yo soy de El Salvador o de México y entra, sino que hay gente que sí tiene que entrar porque está realmente en una situación difícil que amenaza su vida o de ser torturada”, expuso.

El diputado liberal consideró “difícil” la situación de los salvadoreños que llegaron a Estados Unidos sin pedir refugio y que 10 años después estén pensando hacerlo en Canadá.

“Cómo responder ante esa situación de manera justa para ellos y para todos los otros. Esta es una situación muy particular, muy difícil y eso crea dramas humanos en la frontera”, reconoció el legislador de origen argentino.

Explicó que en las visitas que realizó a ciudades estadunidenses para hablar con comunidades centroamericanas les dijo: “Si quieren cruzar la frontera, infórmense primero no porque vienen van a pasar”.

Insistió en que los programas migratorios canadienses ahí están para el que quiera solicitar, pero no pueden aplicarse a una nacionalidad específica porque “ahí están los mexicanos en una situación difícil o los de medio oriente”.

La razón por la que Canadá es un país abierto a la migración, dijo, es porque “tenemos un sistema de migración que es respetable y tiene que ser así”.