Tras descansar en las calles de la delegación Cuajimalpa, los peregrinos de Toluca disponen su partida rumbo a la Basílica de Guadalupe, con dos días de camino a cuestas, pernoctas en la calle, sol ardiente y frío imperante.

Conscientes de ello, algunos vecinos ofrecen alimentos o servicios a los peregrinos mexiquenses que desde hace 80 años visitan la delegación en su recorrido hacia el Templo Guadalupano.

En la parte posterior de su camioneta, la familia Díaz Méndez, de la colonia Lomas de San Pedro, reparten pan y café; “es voluntario, ahorita que se puede queremos ofrecer algo, lo hacemos con mucho cariño para hacer un bien a la sociedad”, explica Alejandro Díaz de 30 años de edad.

Con celeridad, los peregrinos acuden y se forman para recibir la caridad que año con año reciben, pues el camino es muy largo y con poco dinero por lo que “cualquier ayuda es buena”, comentan.

En otro punto, la dueña de un local de mochilas, Rocío Ruíz, quien también ofrece pan y café, explica entre lágrimas que la motiva la fe de las personas.

“No tengo tanta fe como ellos y yo los admiró”, señala respecto a la travesía de los guadalupanos que en algunos casos recorren hasta 150 kilómetros para llegar a su destino: el Cerro del Tepeyac.

Rocío de 50 años de edad, se negó a revelar la cantidad que invirtió, junto con su esposo Andrés García de 60 años, con quien labora en la tienda de mochilas que dice “les ha dado tanto por eso quieren retribuir de alguna manera”.

“Estamos ofreciendo un poco de frijolitos, arroz, chicharrón, todo lo hacemos para servir al prójimo, con mucho cariño se los ofrecemos”, explica el señor Felipe Linas, mientras reparte tacos en compañía de su familia a los peregrinos quienes agradecen con un: “que Dios le dé más”.

Refiere que se trata de una tradición familiar, “mi madre y mi suegra lo han hecho toda la vida y ahora nosotros queremos hacerlo también”.

La columna conformada por 55 mil guadalupanos, de acuerdo con información de la delegación Cuajimalpa, se despide con altavoces y agradece la hospitalidad que año con año reciben en Cuajimalpa.

La señora Guadalupe, de Villa Victoria, Estado de México, reconoce que los peregrinos generan algunos inconvenientes, como el tránsito y la basura, sin embargo, señala que poco a poco se han concientizado y por eso ahora sus camiones tienen lonas con frases como “soy peregrino sustentable” o “el camino de la fe es un camino limpio”.

La peregrinación continuará por la carretera México Toluca y el Paseo de la Reforma, vialidades por las que elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México realizarán cortes a la circulación; se prevé que lleguen a la Basílica de Guadalupe a las 4:00 horas.