La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dio por concluida la temporada de caza de venado cola blanca en Nuevo León, el pasado día 11 del presente mes.

Señaló que en total, durante dicha temporada, iniciada desde el pasado 17 de noviembre de 2017, personal de esta Procuraduría revisó a 167 cazadores, 256 armas, 170 vehículos, ocho piezas de venado cobradas y dos de jabalí.

Detalló que inspectores de la Profepa en Nuevo León realizaron operativos de inspección y verificación sobre la conclusión de la temporada de caza, en los municipios de la zona rural, como son Anáhuac, Zaragoza, Bustamante, General Terán y Lampazos, principalmente.

Apuntó que en los puntos de revisión, el personal de esta Procuraduría estuvieron apoyados por elementos de Fuerza Civil y en coordinación con Policía Rural, Federal, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), de la Gendarmería y personal de Parques y Vida Silvestre del estado.

La Profepa indicó que durante la temporada que acaba de finalizar, se instauró un procedimiento administrativo a un cazador que entró sin autorización a un Rancho Cinegético ubicado en Anáhuac, Nuevo León, en donde cazó un venado sin contar con cintillo.

También se interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), por la presunta caza de un ejemplar de puma (Puma concolor) fuera de la temporada de caza establecida específicamente para este felino.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente señaló que en la temporada de caza pasada 2016–2017 de venado cola blanca, se revisaron 300 cazadores, 392 armas y 29 piezas de venado cobradas.

Agregó que el venado cola blanca es una especie autorizada para su cacería, y es manejado para mantener sus poblaciones y lograr un aprovechamiento extractivo sustentable en predios rústicos de propiedad federal o particular, denominados Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), los cuales eran conocidos anteriormente como Ranchos Cinegéticos.