Aunque había sido diagnosticado con diabetes desde hace 15 años, la desidia para acudir a revisiones médicas y la falta de atención en su alimentación hicieron que una ampolla se le convirtiera en pie diabético a Octavio García.

El hombre de 58 años de edad y de oficio chofer, narró que nunca siguió las recomendaciones de los doctores acerca del ejercicio y su alimentación, lo que le llevó a perder un dedo y después a someterse a diversos procedimientos para salvar su pierna derecha.

“Comía grasas, azúcar, tacos y todas las bebidas energéticas que veía en la calle. Eso hizo que me amputaran el dedo meñique y a la semana toda la pierna se me empezó a hinchar y ya es cuando me dicen que tenía una trombo y que iban a hacer lo posible por salvarme la pierna”, confesó.

Diagnosticado con gangrena venosa y tromboembolia pulmonar, Octavio recibió tratamiento de última tecnología llamado trombolisis farmacomecánica y catéter Ekos en el Hospital Regional “Lic. Adolfo López Mateos” del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

“Sin abrir, solamente por cateterismo colocamos un sistema de Ekos, que es un catéter que libera ultrasonido y también tienen orificios que liberan un medicamento muy fuerte para tratar de disminuir toda la carga de trombos”, explicó la doctora Nora Sánchez Nocolat.

La especialista del Servicio de Angiología detalló que estos nuevos procedimientos oscilan en 500 mil pesos y que sólo se utilizan en pacientes con trombosis extensas y con menos de dos semanas de haberse presentado el cuadro.

“Estos procedimientos de alta tecnología tienen una ventaja, pues el paciente no tuvo dolor al día siguiente y se pudo ir a su casa, la pierna no estaba hinchada y sólo tuvo que tomar desde el principio del diagnóstico anticoagulantes”, abundó.

En conferencia de prensa, los especialistas del ISSSTE coincidieron que la desidia para acudir a las consultas médicas y la falta de atención en la alimentación y ejercicio generan una alta probabilidad de complicaciones en el paciente con diabetes, y que es el pie diabético una de las más frecuentes.

Recodaron que el pie diabético es la causa número uno de amputación no traumática en el mundo, mientras que en México de los 16.1 millones de personas con diabetes, 7.2 por ciento presentan úlceras y 2.0 por ciento amputaciones.

Agregaron que el ISSSTE atiende al año 27 mil casos por amputaciones de pie, dedos u otras extremidades a causa de la diabetes.