El Ejército de Turquía cercará en los próximo días el enclave de Afrin, en el noreste de Siria, para impedir que las milicias kurdas reciban cualquier tipo de ayuda de terceros, informó hoy el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ante la posibilidad de que el régimen sirio apoye a los kurdos.

“En los próximos días intensificaremos nuestro avance hacia el centro de Afrin para cercar esa región. Con el asedio turco ya no habrá oportunidad para el envío de armas desde el exterior o para que las Unidades de Protección Popular (YPG) negocien con nadie”, dijo Erdogan durante una reunión con el partido gobernante.

Erdogan teme que el régimen de Bashar al Assad envíe tropas a Afrin para ayudar a las YPG, respaldadas por Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico (EI), pero consideradas “terroristas” por Turquía.

De esta manera, explicó, se cortará el apoyo desde fuera y entonces Turquía demostrará a aquellos que quieren crear un corredor terrorista cerca de la frontera sur del territorio turco que no es tan fácil hacerlo, según la agencia turca de noticias Anadolu.

Asimismo, el mandatario turco prometió continuar los ataques contra posiciones de las YPG, una filial del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado terrorista por Ankara, “hasta que el último extremista sea neutralizado”.

Sin embargo, desde hace un mes cuando lanzó su operación “Rama de Olivo” contras las YPG en Afrin, el Ejército sólo ha conquistado el 15 por ciento de ese enclave, si bien ha neutralizado a mil 715 terroristas, término usado para referirse a abatidos, heridos o capturados.

Erdogan aduce que Turquía se vio obligada a lanzar su ofensiva en Afrin, ya que la coalición internacional liderada por Estados Unidos “no hizo nada para evitar las amenazas de los grupos terroristas en Siria sobre nuestra nación”.

Turquía, con el apoyo de sus aliados del opositor Ejército Libre Sirio (ELS), comenzó el pasado 20 de enero su operativo “Rama de Olivo” contra los grupos armados kurdos en el enclave de Afrin con el objetivo de mejorar la seguridad nacional para evitar que se forme lo que definió como un “corredor de terror” en su frontera sur.

El régimen sirio ha condenado la operación turca y prometió expulsar a los “agresores” de su territorio”, incluso la víspera anunció el envío inminente de fuerzas gubernamentales a Afrin para contrarrestar la ofensiva de Ankara.

En respuesta, el presidente turco advirtió sobre “consecuencias indeseadas” si las fuerzas del régimen sirio apoyan a las milicias kurdas en la región de Afrin.

Pese a las amenazas turcas, unidades leales al régimen sirio comenzaron este martes a entrar en la región e Afrin para participar en la defensa de la unidad del territorio sirio, reportaron las YPG.

Tras el ingreso de combatientes progubernamentales sirios en Afrin, aviones turcos atacaron zonas claves del enclave y sus alrededores, según la televisión siria.

El portavoz de las YPG, Nuri Mahmud, recordó que habían exhortado al régimen sirio y a su ejército cumplir con su deber y participar en la defensa de Afrin, además de proteger su frontera frente a la atroz invasión turca.