La edición 54 del Reciclatrón se realizará por sexta ocasión en el Zoológico Los Coyotes, los días 23 y 24 de febrero, de 08:00 a 16:00 horas, en el que la ciudadanía podrá intercambiar sus residuos eléctricos y electrónicos por alimentos cultivados en la capital.

La Secretaría de Medio Ambiente capitalina, a través de la Dirección de Educación Ambiental, impulsa ese programa desde 2013 a fin de promover entre la población una cultura para el correcto manejo, separación y reciclaje de los residuos eléctricos y electrónicos.

A través de esas jornadas, con las que ha logrado de 2013 a 2017 un acopio de 82 toneladas de este tipo de residuos, fomenta entre las personas y las empresas el hábito del manejo adecuado de los desechos electrónicos y eléctricos, lo que mejora las condiciones de habitabilidad en la ciudad.

Los patrones de consumo desmedido, la falta de infraestructura para el manejo adecuado y el destino final que se da a los desechos electrónicos, han favorecido el incremento de esta problemática.

Sostuvo que el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) estima que en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) se desechan 13 millones 216 mil 422 aparatos, lo que representa 112 mil 490 toneladas anuales.

Los residuos se clasifican en cuatro categorías, la A para recolección de teclados, impresoras, faxes, DVD/VHS/Beta, MP3, mini consolas, cámaras fotográficas y de video, escáneres, mini componentes, radiograbadoras, consolas amplificadora, teléfonos fijos o inalámbricos.

Proyectores, no brakes, ratones, radios (incluidos los de coches), multiplexores, bocinas, ecualizadores, microondas, aspiradoras, licuadoras, planchas, televisiones, lavaplatos, secadoras de platos, cafeteras, secadoras de pelo, motores.

La categoría B incluye CPU, laptops, mini laptops, discos duros, tarjetas varias; la C es para celulares y pilas; la D, cargadores, cable mixto, motores.

Para un mejor manejo de los residuos, la Sedema pidió que los residuos electrónicos y eléctricos se entreguen sin desarmar, que no sean abiertos o se encuentren rotos.

Recordó que no reciben lámparas fluorescentes ni focos ahorradores por considerarse como residuos peligrosos.