Un investigador de la Facultad de Farmacia de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) elaboró un método mediante el cual adicionó a la tortilla de maíz y al pan microorganismos probióticos para combatir el estreñimiento.

El consumo de ambos alimentos adicionados con los probióticos desarrollados por el científico Jorge Alberto Reyes Esparza disminuye el malestar gastrointestinal y, en algunos casos, reduce la inflamación del vientre y los síntomas de gastritis y colitis.

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el investigador explicó que se han aislado e identificado más de 40 cepas microbianas para usarlas para mejorar la digestión, la inmunidad y el bienestar del consumidor.

“Desarrollamos Bio L6, un suplemento probiótico que ayuda a disminuir los síntomas y frecuencia de la gastritis, la colitis y el estreñimiento. Este producto es consumido por pacientes con cáncer que reciben quimioterapia o radioterapia”, detalló.

De acuerdo con el investigador, se ha observado que a dichos pacientes les ayuda a disminuir las náuseas, los vómitos y las diarreas, efectos frecuentes en los tratamientos de este tipo.

“Aislamos y ensayamos múltiples cepas, finalmente nos quedamos con cuatro. Durante la fase de experimentación efectuamos ensayos de viabilidad en el laboratorio y formulación para generar un prototipo”, puntualizó.

“Realizamos pruebas en ambiente real, en una tortillería comercial adicionamos los probióticos a la masa antes de la cocción, se cocinaron las tortillas y se identificó la presencia de bacterias vivas posterior a su cocción”, abundó.

Los resultados arrojaron que la adición de las cepas no afectó las propiedades físicas y organolépticas de las tortillas como rolabilidad, textura, resistencia, sabor y color, entre otras.

Después de realizar los experimentos, los científicos hicieron un prototipo para pruebas precomerciales, a fin de ver que la aplicación del producto por el personal de cualquier tortillería fuera sencilla.

También llevaron a cabo ensayos con tortilla de nixtamal y de harina de maíz nixtamalizada. Posteriormente, se inició el desarrollo de un producto para pan dulce, telera y bolillo, con pruebas en panaderías comerciales.

Reyes Esparza explicó que luego de tres o cuatro días de consumir tortilla o pan con probióticos, disminuye el estreñimiento, los síntomas de la gastritis y la colitis. En algunos casos reduce la inflamación del vientre.

El científico expuso que como siguiente paso buscarán una alianza para la distribución y comercialización del producto. Actualmente cuentan con dos solicitudes de patente en México.

La primera, por el proyecto “Alimento funcional probiótico que contiene esporas resistentes a altas temperaturas, añadidas durante la preparación, composición probiótica y método de preparación de dichos alimentos”.

La segunda, por el “Método para mejorar la tortilla y demás productos de maíz mediante la adición de microorganismos probióticos resistentes a la temperatura”.