México está preparado para convertirse en un país desarrollador de innovación y tecnología, al aprovechar los cambios en los sistemas de producción de la cuarta revolución industrial, coincidieron expertos en la materia.“Estamos dejando de ser un país de mano de obra barata y (ahora) debemos convertirnos en un país innovador a partir de la adopción de las nuevas tecnologías”, argumentó Iván Pelayo López, vicepresidente de Digital Factory de Siemens Mesoamérica.Resaltó que el potencial de la industria 4.0 es enorme y el reto es del mismo tamaño, pues los mercados y los consumidores son cada vez más exigentes porque demandan rapidez, flexibilidad, eficiencia, sustentabilidad y alta productividad y calidad.Al participar en la conferencia “Adopción de Tecnología”, como parte del foro “Industria 4.0: Retos para México”, consideró que es necesario trabajar de manera articulada y bajo el modelo de “triple hélice” (gobierno, empresa y academia) para avanzar hacia es transformación y el acceso a los nuevas tecnologías para toda la sociedad.De acuerdo con Accenure, la revolución 4.0 podría incrementar hasta 20 por ciento la producción global durante los próximos 15 años.A decir del presidente y director general de General Electric, Vladimiro de la Mora, México debe jugar un papel importante dentro del desarrollo de las nuevas tecnologías porque tiene la ventaja de ser uno de los países con más ingenieros.Cada año egresan 100 mil estudiantes de alguna ingeniería, por lo que se cuenta con el talento y la capacidad para producir y competir en el mercado de las nuevas tecnologías que además “son de este momento y no de hace 50 o 60 años”, apuntó.“No es ningún secreto. A nivel internacional, las empresas y los países que tienen mayor éxito son las que invierten de manera continua en el desarrollo de tecnología”, expuso a su vez el presidente y director general de la región norte de Latinoamérica de Dow Chemical, José María Martín Bermúdez Minutti.