Este lunes, organizaciones civiles presentaron el informe “El Carbón Rojo de Coahuila: Aquí se termina el silencio”, el cual busca evidenciar la realidad de los trabajadores mineros en el país, a 12 años de la explosión de la mina en Pasta de Conchos.

En conferencia de prensa para presentar el informe, la viuda de Jorge Vladimir, uno de los mineros que perdieron la vida en esa explosión, Elvira Martínez, detalló que el estudio contiene elementos históricos de esa actividad en la región y trata de evidenciar los retos que hay en materia de seguridad laboral y social de los mineros.

Uno de los responsables de la elaboración del informe, Rodrigo Olvera, explicó que existen afectaciones de salud significativas para las personas de la zona carbonífera, se trata de silicosis, una enfermedad que afecta vías respiratorias de los mineros, y en la zona no existe un hospital ni especialistas o neumólogos que atiendan estos padecimientos. 

Asimismo, puntualizó que las afectaciones a la salud no sólo son para los mineros, sino también para las familias que viven en los pueblos cercanos a las minas, quienes de manera constante están respirando los residuos de las mismas.

La coordinadora de la investigación, Cristina Auerbach, explicó que el problema de la industria minera de carbón debe ser abordado de manera integral, debido a que si bien países en Europa han cerrado sus minas, continúan importando este material de países como México y Australia, por lo que es necesaria una construcción global referente a la manera de producir energías limpias.

“Debe haber una política, un diagnóstico y una visión del problema del carbón que no sólo contribuye a afectar la salud de los mineros y sus familias, sino a quienes lo transportan, o cuando lo queman y es necesario hacer una discusión para encontrar maneras de enfrentar este problema”, explicó.

El director de la organización global Heinrich Böll Stiftung México y El Caribe, Dawid Bartelt, agregó que el carbón contribuye a la crisis climática mundial más que cualquier otra fuente de energía, “su extracción y quema provoca daños irreversibles al medio ambiente y en la salud de las personas”.

En tanto, una integrante de la organización Familia Pasta de Conchos, Esmeralda Saldaña, expuso que los familiares de las 63 personas que fallecieron en esa mina mantienen la exigencia de que los restos sean rescatados.