El Instituto Nacional de Migración (INM) en Tabasco reportó que ha bajado casi a cero el número de niños migrantes centroamericanos que viajan solos y que en el Albergue Colibrí hay nueve de ellos que permanecen bajo solicitud de refugio.

El delegado del instituto, Eduardo Silvestre Hernández Dighero, expuso que han detectado una baja sensible en el caso de los niños que transitan sin acompañamiento de alguien mayor, en tanto la cifra de extranjeros asegurados en lo que va del año es de unos mil 600.

En entrevista, comentó que el procedimiento a la solicitud de refugio para niños es especial, pues son atendidos por el DIF y por las procuradurías, mientras reciben atención médica, alimentos y asistencia humanitaria.

Resaltó que la mayor parte de los niños que esperan una resolución de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) provienen de Honduras.

Consideró que la disminución en el tránsito de niños solos no obedece a una política migratoria del país sino a necesidades de las naciones de expulsión y las facilidades o negativas en los países de recepción, que es el caso de los Estados Unidos.

En el caso de adultos que solicitan refugio político, principalmente por alegar una situación de violencia o de tipo humanitario en sus países de origen, entre 15 y 30 recurren a esa petición cada mes, los cuales son evaluados por la Comar.

El número de extranjeros asegurados en Tabasco, dijo, varía entre los mil y los mil 500 por mes, ya sea en rescates o aseguramientos.

Los que ingresan directamente por territorio tabasqueño desde Centroamérica, son principalmente hondureños, en tanto los que pasan por la zona serrana de Chiapas y entran a Tabasco, son de Guatemala.

El tiempo que tarda la deportación, añadió, va de tres días a una semana una vez cubierto el procedimiento administrativo y ser llevados de manera digna y humanitaria a su país de origen.