La Casa Blanca dijo hoy que el presidente Donald Trump está abierto a considerar cambios en las leyes de verificación de antecedentes para comprar armas de fuego, en respuesta a la masacre de la semana pasada en una escuela secundaria de Florida.

El anuncio significó un modesto cambio en la postura que el mandatario mantuvo tras el ataque del miércoles, insistiendo que el problema de la violencia armada en las escuelas debería ser abordado desde una perspectiva de salud mental y más seguridad en esas instalaciones.

Trump habló por separado con el senador republicano, John Cornyn y el demócrata Chris Murphy, autores de una propuesta federal para mejorar el sistema de verificación de antecedentes, presentada tras la masacre de noviembre de 2017 en una iglesia bautista en Sutherland Spring, Texas, que dejó 26 muertos.

“Aunque las discusiones continúan y se están considerando revisiones, el presidente apoya los esfuerzos para mejorar el sistema federal de verificación de antecedentes”, dijo era una declaración por escrito la vocera presidencial, Sarah Sanders.

Nikolas Cruz, acusado de ser el autor de la matanza en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Florida, que dejó 17 muertos, compró el rifle semiautomático AR-15 en febrero de 2017, a los 18 años de edad, y pasó la prueba de verificación de antecedentes.

El que una persona cómo Cruz haya podido adquirir un arma de fuego de ese poder, ha cuestionado la solidez del proceso de verificación no por su edad pero por las revelaciones sobre su inestabilidad emocional, y su tendencia a la violencia, razón por la cual había sido expulsado de esa escuela.

En febrero de 2017, Trump firmó una ley mediante la cual puso a fin a una regulación que dificultaba el acceso a la tenencia de armas a personas con enfermedades mentales, que había sido implementada durante el gobierno de Barack Obama.

En cuestión de días Trump celebrará una reunión en la Casa Blanca con gobernadores y procuradores de justicia de varios estados, para discutir como mejorar la seguridad de las escuelas, por considerar que la solución descansa más en lo que puedan hacer las autoridades locales que las federales.