La delegación del Instituto Nacional del Fondo de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) logró consolidar el año pasado más de 14 mil acciones de vivienda en esta entidad, meta que esperan superar durante el presente 2018, informó el delegado de esa dependencia, Manuel Bonilla Campo.

En entrevista, explicó que ese número de acciones de vivienda representó un 150 por ciento de lo proyectado para la entidad en el pasado ejercicio, “esperábamos realizar entre nueve mil y 10 mil y terminamos con más de 14 mil”.

De tal modo que para este año, se esperan superar esas 14 mil acciones que se lograron en el pasado ejercicio, toda vez que el sector vivienda en esta entidad muestra un importante dinamismo y desarrollo, precisó el funcionario federal.

“Cada vez hay más personas interesadas en aplicar sus beneficios como derechohabiente en la entidad, en especial en la capital yucateca, donde los niveles de seguridad y tranquilidad son sin duda uno de sus principales atractivos”, agregó.

Detalló que el monto total de recursos en las acciones de vivienda hechas en el 2017 supera los dos mil 400 millones de pesos, por lo que si se cumplen los pronósticos para este 2018, se espera rebasar esa cifra y por lo menos alcanzar los dos mil 600 millones de pesos.

Lo anterior, continuó, se refuerza por el hecho de que ahora los derechohabientes pueden acceder a créditos por hasta un millón 700 mil pesos, lo que les permitiría a los interesados obtener casas tipo residencial y no solo las llamadas de “interés social”, cuyo costo promedio en la entidad es de unos 550 mil pesos.

“Se espera que esa aumento en la capacidad de compra anime a la derechohabiencia a adquirir un crédito ya sea para comprarse una casa más grande o bien para mejorar o ampliar su patrimonio familiar”, enfatizó.

Antes, si una persona necesitaba un crédito de más de un millón de pesos, se requería un cofinanciamiento con alguna entidad de la banca comercial, lo que elevaba en mucho los intereses que el beneficiario tenía que pagar por el crédito además, de que se carecía del beneficio de la suspensión de pagos cuando el acreditado se quedaba sin empleo.

“En el caso del cofinanciamiento bancario, el beneficiario tiene que pagar aún si éste se queda sin empleo, por lo que sin duda el aumentar a un millón 700 mil pesos el límite de crédito es un importante beneficio para los trabajadores afiliados”, expuso.