El movimiento latino gays en Toronto tiene cerca de tres décadas pero en el archivo canadiense de la comunidad LGBTQ el registro es mínimo, por ello, a iniciativa del peruano Ricardo Rodríguez se lanzó el proyecto "Escondidos, no more", que busca recolectar el registro gráfico de este colectivo en esta ciudad multicultural.

El proyecto invita a los miembros de esta comunidad a aportar fotos, videos, volantes, escritos que dejen constancia de la participación latina dentro de este grupo de diversidad sexual.

“Los latinos tenemos presencia en la comunidad LGBTQ canadiense pero seguimos siendo una comunidad marginal”, dijo Rodríguez en entrevista con Notimex.

Tanto en el desfile anual por el orgullo gay como a través de diferentes organizaciones, la comunidad latina ha estado presente en el colectivo canadiense de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis y Diferentes (LGBTQ).

Ricardo Rodríguez señaló que una de las principales barreras de la comunidad gay latina en Toronto es dominar el idioma inglés y lograr un asentamiento digno. Aunque todavía persisten los desafíos de la prevención del Sida y de vivir como seropositivo, retos que trata el grupo Latino Positivo.

A pesar de que las leyes migratorias de Canadá incluyen la solicitud de refugio por persecución debido a la orientación sexual, muchos latinos viven en un gueto por que no quieren que se enteren sus familiares.

“La comunidad sigue siendo marginal, algunos tienen acceso y otros no a los programas. Seguimos siendo una comunidad que le falta acceso a trabajos, educación, programas sociales”, explicó Rodríguez.

Por su parte, Gricel Severino afirmó que sigue habiendo discriminación hacia las lesbianas entre la comunidad homosexual.

“Todavía en esta era las mujeres seguimos en una situación de desventaja a nivel mundial y nuestra comunidad no se escapa. El tema de invisibilidad en las mujeres es bien fuerte”.

Aunque destacó que las lesbianas latinas han hecho talleres y eventos acerca de la homofobia, salud, prevención de contagios, educación, antiopresión, feminismo, sexualidad, etc.

“Esto hace que no tengamos visibilidad en nuestra propia comunidad”, agregó Severino, de origen venezolano, quien afirmó que la lesbianas aun en Canadá no escapan al machismo y la misoginia.

Desde que llegó a Toronto en 1985 Ricardo Rodríguez ha sido un miembro activo de la comunidad gay a través de grupos como HOLA y otro de prevención del Sida (Latinos Positivos).

Trabaja como consejero estudiantil en primarias y secundarias desde hace 27 años. Es un cuentista y cuando se viste de “drag queen” (travesti) se hace llamar “Chabuca La Grande”.

En casi 30 años ha visto crecer los grupos de latinos gays (Hola, Mujeres al Frente, La Qep, El Encuentro Entre Nosotras, Latinos positivos) y le ha dado la bienvenida a las nuevas generaciones. Ahora le preocupa que toda esta presencia quede documentada en los archivos de la Canadian Lesbian and Gay Archives (CLGA).

“En los años noventa teníamos un boletín que se llamaba “Escondidos” y ahora le puse a la campaña Escondidos no más, pero en los dos idiomas, porque así es como vivimos… con dos idiomas, el inglés y el español”, afirmó.

Agregó que los latinos gays que ingresaron al país hace años “estamos llegando a los 60 años y muchos de nosotros tenemos archivos personales muy valiosos”.

La organización Myseum Intersections, que apoya proyectos comunitarios, está patrocinando esta iniciativa, que incluye un evento de recaudación de fondos este domingo en el bar “El convento rico”, con show de travestis.

Además, del 8 de marzo al 8 de abril se exhibirá en el centro comunitario “519” todo el material gráfico recaudado, que da testimonio del movimiento gay latino en Toronto.

“Después de la exposición donaremos los materiales a la Canadian Lesbian and Gay Archives para que quede registrado nuestro archivo latino”, añadió Rodríguez.

Para exhortar a los latinos gay a aportar sus fotos o recortes de diarios, la campaña incluye un show de gala de travestis (drag queen y drag king) el 24 de marzo en el centro comunitario "The 519", ubicado en el corazón de la colonia de homosexuales que se extiende por la calle de Church, en el centro de Toronto.

Los entrevistados coinciden en que a pesar de no haber logrado totalmente romper con la invisibilidad, los latinos gay viven una “liberación y una protección” en Canadá: somos una comunidad, nos sentimos bien, somos una familia alternativa y nos damos apoyo mutuamente”.