La asambleísta Elizabeth Mateos Hernández recomendó a las embarazadas, practicarse un examen de ultrasonido para detectar problemas en la salud de los fetos, además de solicitar la presencia de un especialista durante el parto para evitar complicaciones.

Mencionó que entre 2004 y 2007, más de 15 mil 548 pacientes menores de 10 años de edad han sido víctimas mortales de padecimientos relacionados con cardiopatías congénitas en México.

De ese universo de personas, 83 por ciento corresponde a menores de un año, expresó la legisladora perredista, durante la conmemoración del Día Mundial de la Cardiopatía Congénita, realizada en todo el mundo el pasado 14 de febrero.

A pesar de desconocerse la prevalencia de las cardiopatías congénitas en México y de acuerdo con la información disponible, la mortalidad en niños menores de un año, en 1990 se ubicaba en el sexto lugar; para 2002, pasaron al cuarto sitio, lo que las constituye como la segunda causa de mortalidad a partir de 2005.

A nivel mundial, se presentan entre ocho y 10 casos por cada mil nacimientos de cardiopatías congénitas, expuso.

La diputada local destacó que la medicina del Siglo XXI dispone de la tecnología para detectar la mayoría de las malformaciones congénitas antes del nacimiento, aunque todavía existen ciertas resistencias al respecto.

Refirió que las cardiopatías congénitas son una malformación del corazón o de los grandes vasos sanguíneos, cuyo origen es genético, por tanto está presente en el feto y en el recién nacido.

Mateos Hernández indicó que existen factores de riesgo como enfermedades severas o ingesta de drogas durante el embarazo, antecedentes familiares, alteraciones cromosómicas o edad de los progenitores.

Se considera que mientras más prematuro sea el recién nacido, se eleva la probabilidad de padecer una cardiopatía congénita, como lo interpreta la Asociación Nacional de Cardiólogos en México (ANCAM).

Respecto a la prevención, se recomienda evitar consumo de alcohol durante el embarazo y mantener controlados los niveles de azúcar en la sangre.