La sesión Ágora ITESO, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente formó parte de las actividades con las que se conmemoran 60 años de la fundación de esta universidad jesuita.

El académico del Centro de Aprendizaje en Red (CAR), Fernando Escobar indicó que la sesión Ágora ITESO estuvo dedicada a la relación que durante 30 años ha tenido la universidad con internet, y cómo desde el campus se impulsó la expansión de esta tecnología naciente en aquellos años.

En el acto compartió con los asistentes las memorias de los días en que la internet dio sus primeros pasos en esta región del país.

Recordó que en 1987 "salió el primer correo electrónico enviado desde el ITESO, por supuesto no se hizo desde una laptop en la cafetería central o desde uno de los jardines, para enviar un correo electrónico era necesario escribirlo en una hoja, llevarlo al centro de cómputo para su transcripción y envío, y luego volver uno o dos días después para ver si había respuesta".

Indicó que en 1977 se crearon las carreras de cómputo y se adquirieron los primeros equipos, "desde el inicio el planteamiento fue: ¿Esto cómo sirve a la comunidad universitaria?, línea que se mantiene hasta la fecha".

Relató cómo las primeras redes que se crearon fueron académicas y cómo surgió el contacto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que fue quien otorgó al ITESO la primera cuenta para usar internet.

Dijo que después vino la creación de la primera red, en la que participaron el ITESO, el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de las Américas, "Después surgió Mexnet, que fue la primera red académica en el país, a la que más tarde se unieron la Universidad de Guadalajara y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)".

A su vez Adrián Toledano expresó que le sorprende "ver el ITESO ahora con sus salas de cómputo, antes sólo había una salita y había que hacer cita para trabajar con una conexión de 360 bytes por segundo".

"El ITESO fue el primer nodo de la internet en la región occidente del país, esta universidad tuvo un papel preponderante, no sólo en la parte tecnológica, fue de los primeros en investigar el impacto que ha tenido la internet en la educación, la economía y los negocios, es algo que ahora vemos y no creemos".

Añadió que el ITESO fue de los primeros en recibir líneas digitales, junto con el Tec y la Universidad de las Américas, "luego se ayudó a las otras universidades a sumarse, porque de nada sirve una red si sólo tú estás conectado".

Resaltó que esta universidad jesuita fue la primera en dar una cuenta de correo electrónico a sus alumnos y en brindar el acceso remoto a los profesores.

Por su parte Ariadna Martínez recordó su paso por el laboratorio de cómputo como prestadora de servicio social, "al principio me costaba trabajo entender algo tan intangible como era la internet y al principio tuve algunas dificultades cuando me tocó capacitar a las demás personas".

Sobre cómo habían cambiado sus vidas con la llegada de internet, afirmó que "muchas veces no valoramos el impacto de las cosas hasta que miramos atrás y comparamos cómo era cuando no lo teníamos, todo lo que hacemos hoy en día está relacionado con el internet".

A su vez Antonio Ramírez confesó que al principio pensaba que era algo que no tendría futuro, "nosotros estábamos jugando con nuestros fierritos (refiriéndose al hardware y los enrutadores), pero la gente ya se estaba comunicando".

"Nuestra imaginación más desbordada no se acercó ni remotamente a lo que ahora es la internet", detalló.

La sesión de Ágora ITESO se vio enriquecida con las participaciones espontáneas de los asistentes, quienes compartieron experiencias como la idea de crear el primer sitio web del ITESO.

Desde el público se hicieron reflexiones sobre cómo se transformó el papel del maestro, debido a que antes servía para que los alumnos tuvieran acceso a información no tan difundida y ahora los profesores deben ayudar a discernir entre tanta información.