En la onceava edición del Concurso Norma de Literatura Infantil y Juvenil 2017 se premió a 29 niños y jóvenes, de preescolar, primaria, secundaria y preparatoria provenientes de colegios privados de distintas ciudades del país.

En la ceremonia de premiación que se realizó en un espacio infantil al sur de la Ciudad de México, Edgar R. López Campos, director general; José Antonio Sánchez, escritor y Lizbeth Alvarado, editora de Literatura Infantil y Juvenil, entregaron los reconocimientos y premios a los ganadores elegidos por  el jurado.

Lorenza Estandía González-Luna, gerente editorial de Literatura y Juvenil de la Editorial Norma, comentó en entrevista con Notimex, que la respuesta es cada año más entusiasta.

Estandía González-Luna, expresó su entusiasmo porque este año incrementaron el número de colegios a nivel nacional y fueron 111 colegios de la Ciudad de México y de 15 estados del país los que participaron con un total de 27 mil 121 estudiantes leyendo los libros.

También recibieron dos mil 100 trabajos de los finalistas que mandaron de cada uno de los colegios y “nosotros hicimos un filtro de 210 finalistas y de ahí el jurado integrado por editores, ilustradores de libros y escritores, eligieron a los 29 ganadores.

“Lamentablemente tuvimos que declarar desiertas las categorías de primero y segundo año de preparatoria por la baja calidad de los trabajos, pero en el resto de lo grados fueron premiados primeros y segundos lugares, tuvimos tres empates, en segundos lugares, en preescolar, primaria y secundaria”, explicó González-luna.      

La invitación se giró a más de 700 colegios particulares, con 27 mil 121 alumnos de 111 colegios en Guanajuato, Michoacán, San Luis Potosí, Aguascalientes, Jalisco, Sonora, Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Durango, Estado de México, Puebla, Tabasco, Veracruz y Ciudad de México.

En el Concurso de Literatura Infantil y Juvenil participaron 15 títulos cada uno enfocado al grado escolar. Mientras los pequeños de preescolar trabajaron junto con sus maestras y familiares en una actividad plástica, es decir un dibujo o un collage, los alumnos de primaria, secundaria y bachillerato se enfocaron en la escritura de comprensión.

Entre los premios que se entregaron se encontraban monederos electrónicos, pantallas, scooters, walkie talkies, consolas con videojuegos, instrumentos musicales para niños, audífonos y bocinas inalámbricas, así como diplomas para los colegios, directivos y maestros.