En septiembre del año pasado el terremoto de magnitud 8.2 dejó muchas réplicas, así como miedo entre los habitantes de la región del Istmo de Tehuantepec y hoy un escenario similar se vive en la Costa de Oaxaca tras el sismo en Pinotepa Nacional.

Caía la tarde y un sismo de magnitud 7.2 interrumpió las actividades de los habitantes de esa entidad, quienes dejaron sus quehaceres y evacuaron sus viviendas, a donde hasta el momento, en los municipios aledaños al epicentro, no han podido regresar por las múltiples réplicas.

En la Costa una gran parte de las vivienda son de adobe y techas con láminas o tejas, otras de tabique pero de un sólo piso, lo que facilitó su evacuación en tiempo y forma.

Los habitantes de algunas comunidades no escucharon una alerta sísmica como sucede en las ciudades, por lo que en cuanto sintieron el movimiento telúrico salieron de inmediato, pues ya tienen esta cultura al vivir en una zona que constantemente registra sismos.

Solo daños a viviendas y en algunas carreteras se reportan hasta el momento tras este temblor, algo que los habitantes agradecen, sin embargo, esta noche temen regresar a sus hogares.

Los habitantes de municipios aledaños Pinotepa Nacional y en el lugar del epicentro decidieron dormir a las afueras de su casa, como una medida de prevención y sobre todo porque la tierra no deja de moverse.

Los niños y adultos mayores se han llenado de miedo y prefieren dormir en hamacas, sillones o en petates, a correr el riesgo de estar dentro de casa cuando ocurriera otro sismo.

En los últimos días ya se habían registrados algunos sismos en la región, pero nadie pensó que este movimiento se intensificará y esta tarde tomó a todos por sorpresa.

A la intemperie, sin luz pero con el calor de sus familias, lo habitantes de la Costa pasarán esta noche, la cual está llena de pánico e incertidumbre.

Mañana intentarán continuar sus actividades y esperan ya contar son los servicios de luz eléctrica, pero sobre todo desean que ya no vuelva a temblar.