En un operativo contra más de un centenar de empresas en Los Angeles, California, autoridades migratorias reportaron el arresto de 212 inmigrantes indocumentados que laboraban en negocios de esta ciudad.

El operativo fue parte de una las más grandes operaciones en Los Angeles de parte de agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Voceros de ICE aseveraron que durante las últimas redadas más del 88 por ciento de los inmigrantes que detuvieron eran criminales convictos.

Agregaron que agentes del ICE han entregado avisos de inspección a 122 negocios para exigir que cumplan con la ley, y contraten a indocumentados.

Insistieron que sus operativos están concentrados en detener a personas que representan una amenaza pública, y que por ser Los Angeles una "ciudad santuario", eso ha forzado a llevar a cabo operativos para detener a inmigrantes.

El ICE señaló que apunta a Los Angeles por ser una "ciudad santuario", lo que significa que se niega a cooperar por completo con autoridades federales en las deportaciones desde dentro de sus cárceles.

Eso significa que los agentes y los oficiales tienen que salir a la comunidad, según el subdirector del a agencia Thomas D. Homan.

"Menos arrestos en la cárcel significan más arrestos en la calle, y eso también requiere más recursos, por lo que estamos obligados a enviar recursos adicionales a esas áreas para satisfacer necesidades operativas y la seguridad de oficiales", dijo Homan.

"De acuerdo con nuestra misión de seguridad pública, el 88 por ciento de los arrestados durante esta operación fueron criminales condenados", aseguró.

Las acciones y los avisos llegaron incluso cuando el Congreso debatía la legislación que habría legalizado alrededor de una sexta parte de la población de inmigrantes ilegales en Estados Unidos.

El ICE informó que algunos de los arrestados serán procesados ​​por entrada o reingreso ilegal después de una deportación, mientras que otros, cuyos casos no sean enjuiciados, enfrentarán la deportación.

Respecto a los 122 avisos a negocios, estos se suman a los 77 avisos publicados en empresas del norte de California a principios de este año.

La agencia indicó que a pesar de la condición de ciudad santuario de California, las empresas aún están obligadas a cumplir con la ley federal, que exige que realicen verificación del estatus migratorio, antes de contratar empleados.

Los demócratas en el Congreso se opusieron a los intentos de ICE de hacer cumplir las leyes de inmigración en las empresas.

En una carta del 31 de enero pasado, 17 de los legisladores más liberales de la cámara dijeron que estaban "preocupados" por las justificaciones que ICE había citado para la ronda anterior de aplicación comercial.

"Los oficiales de ICE tienen la misión de promover la seguridad nacional y la seguridad pública, no para actuar como un brazo del gobierno diseñado para intimidar y acosar a los dueños de negocios, sus empleados o sus clientes”, señalaron.