Para construir el futuro de los archivos históricos, custodia de documentos y ofrecer mayor acceso a colecciones e información histórica, fue creado un taller para la realización y difusión de Archivos Históricos Digitales.

El historiador David Díaz Villanueva indicó que la participación y difusión de diversos tipos de profesionales, permitirá un mayor involucramiento de la sociedad y la creación de un sentimiento afectivo hacia nuestras raíces.

El fundador del Archivo Histórico Digital refirió que el taller fue creado ante la preocupación por el futuro de los documentos históricos, así como la visibilidad social que se les pretenda dar a través de las respectivas plataformas.

En el Archivo Histórico de Tijuana, ante diversos asistentes, refirió que el taller se encuentra dirigido a historiadores, académicos, comunicadores, archivistas, bibliotecarios y gente interesada en desarrollar proyectos histórico digitales.

El objetivo, reiteró, es “construir a través de plataformas digitales un patrimonio documental comunitario y ofrecer una máxima accesibilidad a las colecciones recabadas e información histórica y de proyectos, y resguardarla de manera segura”.

Díaz Villanueva explicó que este taller que se imparte en Tijuana, fue una iniciativa también acogida por el Archivo Histórico de la ciudad, y se encuentra conformado por cuatro sesiones y seis módulos.

“Conlleva un monitoreo del desarrollo de los proyectos que se realicen y constatar que el aprendizaje de la historia es un proceso continuo que no se detiene y debe de ser dado en una sociedad interconectada en los medios digitales”, anotó.

El proyecto es, abundó, “una incubadora de proyectos comunitarios en los cuales se aproveche el boom de las redes sociales, de medios informáticos, para que se haga un adecuado manejo de la información histórica”.

En la actualidad, manifestó, existen muchas páginas sobre el pasado de cualquier lugar, “pero no hay el debido uso de la información; éste es el marco idóneo para proyectos, quisiéramos hacer más para la preservación, pero hay que hacerlo”.

Precisó que otra de las intenciones es “preservar digitalmente lo que hemos sido, saber quiénes hemos sido a lo largo de nuestra trayectoria; cada sociedad avanza y llega un punto en el que se detiene para evaluar”.

Es, abundó, “como mirarse en un espejo y reconocer en una forma sincera si hemos tenido méritos, reconocerlos y si hemos tenido errores, enmendarlos; un archivo es la expresión más cristalina con que cuenta cualquier sociedad”.

Un archivo histórico, añadió, es el alma de una nación, y la organización de éste es el reflejo de la organización de una nación, “si no estamos organizados a través de nuestros archivos, no podremos organizar nuestra administración pública”.