Más de 5.6 millones de visitantes disfrutaron del municipio de León durante la edición 2018 de “La Feria de las Sonrisas”, los cuales dejaron una derrama económica de dos mil 884 millones de pesos, informó la Secretaría de Turismo del estado.

La dependencia estatal indicó, en un comunicado que del 12 de enero al 6 de febrero, se estimó una derrama económica de dos mil 884 millones de pesos, tres por ciento superior con la pasada edición, considerando el gasto de los asistentes locales y visitantes foráneos.

La capital mundial del calzado consiguió en promedio un 53 por ciento de ocupación hotelera, es decir, 131 mil turistas se hospedaron en algún hotel de la ciudad, lo que representó un incremento del dos por ciento, con relación al año pasado.

Cabe señalar que los resultados que se presentan se refieren a la actividad turística del destino y no representan el impacto exclusivo del evento.

La "Feria de las Sonrisas" ofreció a sus visitantes sorpresas y una rica variedad cultural, gastronómica y de entretenimiento, con espectáculos internacionales, posicionándose como el mejor evento familiar de México.

La Sectur expuso que el gobierno del estado estuvo presente en la feria, con el Pabellón Guanajuato, espacio en donde destacaron las raíces y tradiciones con una importante muestra artesanal, gastronómica y educativa.

La Secretaría de Turismo mostró la riqueza de las dos Ciudades Patrimonio, Guanajuato y San Miguel de Allende; los cinco Pueblos Mágicos: Jalpa de Cánovas, Dolores Hidalgo, Yuriria, Salvatierra, y Mineral de Pozos y su Escuela Modelo; los Paradores Turísticos: Corralejo, José Alfredo Jiménez, Mineral de Pozos, Sangre de Cristo, Yuriria, y las rutas y circuitos.

Además, las personas probaron los sabores de la feria. El menú que deleitó a los visitantes estuvo compuesto de los platillos representativos como huarache de carne o queso bañado en salsa, gorditas tarascas rellenas de chicharrón y queso, tortas alemanas, cabrito a las brasas y enchiladas rojas rellenas de papa y queso.

Adultos y niños disfrutaron de las manzanas caramelizadas, fresas congeladas con chatilly, cueritos acompañados de pepinos bañados en salsa de botella, y de la bebida típica de León, la Cebadina.