El primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acordaron mantener una “fuerte presión” sobre Corea del Norte para que ponga fin a sus programas de armas nucleares y misiles balísticos.

En una conversación telefónica, Abe y Trump advirtieron que no habrá un “diálogo significativo” a menos de que Corea del Norte acuerde una “completa, verificable e irreversible desnuclearización”, informó la cancillería japonesa.

En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que la conversación entre el primer ministro japonés y el presidente Trump se llevó a cabo la noche del miércoles, pero no dio más detalles sobre su contenido.

En declaraciones a la prensa, el jefe de gobierno japonés confirmó esta mañana que la conversación entre él y Trump duró más de una hora y que en ella, los dos se comprometieron a mantener su presión hasta que Corea del Norte busque el diálogo sobre la base de que abandonará su programa nuclear.

“Hablamos a fondo sobre lo que deberíamos hacer a partir de ahora para hacer realidad la desnuclearización de Corea del Norte, a través del diálogo", destacó Abe, según un reporte de la agencia oficial de noticias Kyodo.

El primer ministro destacó que durante la llamada telefónica “los dos confirmaron el vínculo inquebrantable de la alianza Japón-EUA frente a la amenaza de Corea del Norte”.

Un funcionario del gobierno dijo más tarde que Abe y Trump compartían la importancia de los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur.

La conversación telefónica de Abe con Trump, la segunda este mes, se dio ante la muestra de unidad que Corea del Norte y Corea del Sur han manifestado durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang.

Además, llegó en medio de la preocupación en Tokio de que el deshielo entre las dos Coreas podría comprometer los esfuerzos para maximizar la presión diplomática y económica sobre Pyongyang y conducir al inicio del diálogo sobre los términos de Corea del Norte, aceptándola de manera efectiva como una potencia nuclear.

Antes de la ceremonia de inauguración de los Olímpicos el viernes pasado, Abe también se comunicó vía telefónica con el presidente surcoreano Moon Jae In, para confirmarle que seguiría trabajando para aumentar la presión sobre Corea del Norte, ante su preocupación de que Corea del Sur puede entablar un diálogo con el Norte.

En su conversación anterior, el pasado 2 de febrero, Abe y Trump también reiteraron su compromiso de continuar trabajando juntos para presionar a Corea del Norte a abandonar sus programas de armas nucleares.