La niña colombiana Nicole Suárez, de 15 años de edad, conmovió a la audiencia de la cadena privada Caracol al relatar las horas que vivió en el colegio Stoneman Douglas, en el sur de Florida, durante el tiroteo cometido por un exalumno que dejó 17 muertos entre escolares y profesores.

“Tuve mucho miedo, todos en mi clase lloraban, llamaban a sus papás y nadie sabía si podría entrar alguien con una pistola”, relató la menor, quien es estudiante de noveno grado (tercero de secundaria en México) de la escuela que fue atacada por el exestudiante.

La estudiante colombiana, quien ingresó este año a la escuela atacada, recordó que “estaba en el edificio donde pasó el tiroteo en el tercer piso. Estábamos en la clase, pero de un segundo a otro sonó la alarma y pensamos que era para un simulacro”.

Algunas mañanas, la escuela había realizado simulacros para preparar a los estudiantes en diferentes situaciones, y uno de ellos era comportarse ante un tiroteo, según la niña Nicole Suárez.

En el momento que se inició el tiroteo, la niña colombiana estaba bajando las escaleras del edificio donde está ubicado su salón de clase en la tercera planta, pero ella vio que todos sus compañeros regresaban. “En ese momento me regresé”, dijo.

Cuando sonó la alarma “pensamos que era un simulacro, y cuando vimos el tiroteo…paaa..paaa…paaa y ahí me di cuenta que algo estaba pasando, que no era un simulacro (…) mandé mensaje de texto diciendo 'hay un tiroteo, llamen al 1111…. No me llamen, hay un tiroteo'”.

Nicole Suárez y sus compañeros ya sabían que tenían que hacer en este tipo situaciones, gracias a las jornadas de simulacro que se realizan con frecuencia en el condado y en su escuela en particular.

Sin embargo, aún a pesar del entrenamiento, todos entraron en pánico y “todos los niños estaban llorando y llamando a los papas. Éramos como cuarenta de diferentes grados”.

“Cerramos la puerta y nos pusimos contra pared y agachados. Ahí estuvimos como una hora hasta que llegó la policía. Nos dijeron corran rápido, no miren, pero yo miré y vi cosas muy feas, heridos en la escalera”, narró la estudiante colombiana.

Los estudiantes orientados por los policías corrieron por todo el colegio y por el estacionamiento hasta llegar a las afueras, donde estaban los bomberos para prestarles la ayuda de emergencia.

“Estoy en un estado shock, apenas me está pegando la realidad. Yo no veo ninguna explicación”, sostuvo la escolar en referencia al autor de una de las peores masacres registradas en Florida.