El día para Guadalupe Carmona inicia a las 6:00 de la mañana, tras un baño y un café sale de su domicilio en Iztapalapa rumbo a la zona corporativa de Santa Fe, durante su traslado en metro y camión de transporte público se peina y maquilla para llegar embellecida a la oficina en la que labora como contadora.

En el metro, Lupita busca un buen lugar, explica que lo mejor es ir sentada para iniciar con el ritual de maquillaje aunque segura que sino hay un asiento disponible se recarga “en un rinconcito” para mejorar el equilibrio.

El elemento indispensable es el espejo, asegura que en caso de olvidarlo también puede utilizar el reflejo de su celular o hasta una cuchara que guarda en su lonchera; después la base del maquillaje para lo que ocupa una esponja.

Lo siguiente es la sombra en los ojos y el delineado que uno de los pasos más importantes a decir de Lupita, “es lo más difícil, tenemos que esperar a que el metro pare tomar el lápiz con fuerza y delinear de manera firme”.

La cuchara vuelve a ser indispensable para el rizado de pestañas, la contadora de 42 años de edad, asegura que con este elemento se obtienen mejores resultados “he probado otros instrumentos pero la cuchara es lo mejor, aunque eso si, tiene que ser delgada”.

Ella no es la única que se maquilla en el metro, dentro de los vagones y en los andenes se observa a mujeres que se equilibran en un pie o recargadas en los pasamanos con labial y espejo en mano, sobre todo en las primeras horas del día, “entre mujeres sabemos la importancia de vernos bien sobre todo para ir a trabajar”, explica Lupita durante su recorrido.

Antes de llegar a la estación Tacubaya de la Línea 9 del Metro se prepara para salir, “tengo que guardar y cerrar bien todo porque con las prisas se puede caer el maquillaje en la bolsa y eso si es un problema”.

Una vez afuera, con un ojo maquillado y el otro no, sube al camión que la llevará a su destino, ahí, sigue la belleza, cuando termina el maquillaje, que también incluye labial y rubor, continúa con el peinado.

Para ello, sale de la bolsa un peine redondo y crema para cabello, Lupita cepilla y finalmente coloca un broche, ella quedó lista incluso unos minutos antes de llegar por lo que aprovecha para organizar todo de nuevo y leer un poco.

Asegura que maquillarse en el transporte es la mejor manera de aprovechar el tiempo, “es algo penoso, sobre todo si encuentras a alguien conocido, pero de otra manera tendría que despertarme a las cuatro de la mañana”.

Ella, es sólo una de las miles de mujeres que utilizan el transporte público para mejorar su imagen, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos y por la Asociación Nacional de la Industria de Productos del Cuidado Personal y del Hogar (Canipec), el cuidado y salud de la imagen es uno de los segmentos que, sin importar la condición económica, social o región, tiene un lugar entre los hábitos de consumo de las personas.

Asegura que el mercado mexicano es el segundo más importante en Latinoamérica con una industria equivalente a 10 mil millones de dólares con un crecimiento de 4.0 por ciento al año.

Destaca que entre las principales marcas consumidas en el país están MAC, Cosmetics, L’Oréal, Maybelline, Mary Kay, Revlon, Clinique y Lancome.