Un panel de la Cámara de Representantes de Estados Unidos inició una investigación para determinar las razones por las que la Casa Blanca decidió mantener en su cargo a un exfuncionario acusado de violencia doméstica por sus dos exesposas.

El presidente del Comité de Supervisión, el republicano Trey Gowdy, informó que la investigación inició la noche del martes pasado, horas después que el director de la FBI, Christopher Wray, dijo a senadores que su agencia contactó en tres ocasiones a la Casa Blanca con información sobre Rob Porter.

“Voy a dirigir preguntas al FBI y espero que las conteste, y si no las contesta, entonces deberán darme una muy buena razón”, dijo Gowdy al hacer el anuncio público sobre la pesquisa durante una entrevista con la televisora CNN.

El comité buscará conocer las razones por las que Porter, exsecretario de gabinete de la Casa Blanca, manejó información clasificada como parte de su trabajo, aún sin contar con una plena autorización oficial, pese a que la investigación que el FBI condujo para tal efecto fue concluida a mediados del año pasado.

"Uno no quiere gente con acusaciones de violencia doméstica contratada (en la Casa Blanca), ya sea que existe o no un problema con autorizar acceso a información clasificada”, indicó el legislador por Carolina del Norte.

El líder de la mayoría republicana en la cámara baja, Paul Ryan, evitó pronunciarse al respecto, indicando que Gowdy estaba haciendo algo que está dentro de su competencia al frente de ese comité, y que éste les hizo saber con anticipación su intención de lanzar la investigación.

“Él nos informó, y ese es su trabajo, como presidente del comité. Claramente ellos tienen que trabajar para mejorar el sistema para autorizar acceso a material”, dijo en rueda de prensa.

La víspera, el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Christopher Wray, dijo a senadores que la agencia entregó a la Casa Blanca la información sobre la investigación de Porter desde julio pasado, e hizo llegar material adicional en dos ocasiones más, cerrando el expediente en enero pasado.

Poco después, del despido de Porter el martes pasado, la Casa Blanca aseguró que no fue hasta ese día en que se tuvo conocimiento de los alegatos contra Porter, y que la investigación continuaba abierta.

Confrontada con el testimonio de Wray, la vocera presidencial, Sarah Sanders aseguró que la información fue recibida por la oficina de seguridad de personal de la Casa Blanca, y ésta nunca transmitió la información a la oficina legal y al jefe de Gabinete, John Kelly.

Porter, un abogado de 40 años que tenía a su cargo el flujo de documentos que debería llegar al escritorio del presidente Donald Trump, fue despedido tras conocerse los alegatos de violencia doméstica por sus dos exesposas, una de las cuales presentó una foto donde aparece con un ojo morado, producto de los golpes que le propinó su entonces esposo.