El gobierno canadiense afirmó hoy que apoya la decisión de que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no sea bienvenido en la Cumbre de las Américas.

En voz de su ministra de Asuntos Globales, Chrystia Freeland, el gobierno de Justin Trudeau dijo que apoya el anuncio de Perú, sede de la próxima Cumbre de las Américas, de que el presidente venezolano no debe asistir.

“El presidente Maduro ha demostrado una flagrante indiferencia por la democracia, piedra angular de la Declaración de Quebec firmada por Venezuela en 2001”, acusó la canciller canadiense.

Denunció que el régimen de Maduro está cometiendo abusos de los derechos humanos y rechazando la necesaria ayuda humanitaria para el pueblo venezolano.

En un tono más duro, la canciller criticó que a medida que Venezuela “se desliza hacia la dictadura” y los venezolanos continúan sufriendo, la participación de Maduro en la cumbre de líderes hemisféricos “sería absurda”.

Destacó que la Cumbre de las Américas está enfocada a fortalecer la democracia y mejorar la vida de las personas en el Hemisferio, y que el presidente venezolano ha demostrado que no está comprometido a cumplir estos objetivos regionales.

Freeland participó ayer en la en la reunión del Grupo de Lima, donde cancilleres de la región analizan una salida pacífica a la crisis venezolana. En su declaración final anunciaron por unanimidad la expulsión de Maduro de la Cumbre.

“Mantenemos nuestra exigencia de que las elecciones presidenciales (de Venezuela) se convoquen con suficiente antelación, que participen observadores internacionales y que todos los actores políticos venezolanos sean incluidos en las elecciones”, afirmó la ministra canadiense.

Si estas condiciones no se cumplen, las elecciones de Venezuela carecerán de “legitimidad o credibilidad".

La VIII Cumbre de las Américas se realizará en Lima los días 13 y 14 de abril.