La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, Nashieli Ramírez, señaló que temas como el matrimonio homoparental y la interrupción del embarazo ya están en la Constitución local, por lo que no se pueden llevar a una consulta pública.

“La opinión de la Comisión es una opinión respaldada en lo que dice la Constitución, en lo que dice la Constitución de la Ciudad de México, y por lo tanto la posición desde Derechos Humanos es que los Derechos Humanos no pueden pasar por consultas públicas”, expresó.

En entrevista, Ramírez opinó que se debe ser cuidadoso al abordar esos temas y no tomarlos como "banderas", "menos cuando ya no están en el debate sino que son parte de los derechos a los ciudadanos".

Tras reiterar que no se puede llevar a consulta pública lo que es un derecho y está en la constitución de la Ciudad de México, dijo que se tiene que trabajar en una agenda basada en los derechos humanos.

En ese sentido, la ombudsperson capitalina informó que se hará un ejercicio acerca de las plataformas electorales para los comicios de este año en la ciudad, sobre todo en el enfoque de derechos que deben contener.

Sobre el tema del joven Marco Antonio Sánchez Flores indicó que se tiene el apoyo de peritos externos e internos en la evaluación de los materiales que ha presentado la autoridad, y lo que se busca es una investigación que dé certeza sobre lo que pasó en este caso.

Por separado, la asambleísta Rebeca Peralta sostuvo que en particular la Ciudad de México reconoce no sólo los derechos de la comunidad lésbico-gay, sino los derechos de las mujeres, de los menores y adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad.

Puntualizó que la Ciudad de México inició la ruta para las uniones entre personas del mismo sexo el 21 de diciembre de 2009 cuando la Asamblea Legislativa aprobó una enmienda al Artículo 146 del Código Civil local que permitió ese tipo de casamientos.