El gobierno de Estados Unidos entregó a la Procuraduría General de la República (PGR) a un ciudadano mexicano que era buscado en territorio nacional, por su probable responsabilidad en la comisión del delito de homicidio calificado.

Derivado de los mecanismos de coordinación que existen entre las áreas de procuración de justicia de ambos países, Francisco “N” fue deportado por el cruce fronterizo que une las ciudades de Tijuana, Baja California, y San Ysidro, California.

Al momento de su ingreso a territorio mexicano fue detenido por agentes de la Policía Federal Ministerial, quienes a su vez lo pusieron a disposición de personal de la Policía Ministerial de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán.

De esta manera se da cumplimiento a la orden de aprehensión librada contra esa persona por el juez mixto de Primera Instancia Penal del Distrito Judicial de Arteaga, Michoacán, donde es requerido por el delito señalado.