Ante la mayor volatilidad que registran los mercados financieros, los inversionistas harían bien en revaluar su tolerancia al riesgo, sus portafolios y su expectativa en esta nueva era de incertidumbre, consideró la empresa de gestión de activos, Natixis.

El estratega en Jefe de Mercados de Natixis IM, David F. Lafferty, comentó que a pesar de que se mantiene confianza en la economía, no se puede saber cuándo el mercado volverá a un patrón de desempeño más normalizado.

“Nuestra esperanza es que a los niveles actuales de los índices, los mercados ya han renunciado a las excesivas ganancias de los últimos dos meses y pronto empezarán a recuperar algo de estabilidad. Sin embargo, en la medida en que los declives del mercado hayan sido causados por una huida sistemática del riesgo a través de varias estrategias, la reciente turbulencia de los mercados podría durar más tiempo”, indicó en un reporte.

Destacó que estas estrategias evalúan y reaccionan a la cambiante volatilidad a diferentes horizontes de tiempo (corto, mediano y largo plazos) y a distintas frecuencias.

“Los mercados podrían continuar su reverberación durante un poco más de tiempo. Independientemente del rumbo de los mercados a futuro, creemos que la era de una volatilidad tan baja ya pasó”, expuso.

Refirió que luego de las caídas que mostraron los índices en Estados Unidos durante la semana pasada, que arrastraron a la Bolsa Mexicana, oficialmente el mercado de valores se encuentra en una fase correctiva, por lo general definida como una venta masiva de 10 por ciento o más a partir de su máximo.

Lafferty manifestó que desde sus niveles máximos, el Dow Jones mostró una cada de 10.4 por ciento y el Standard and Poor's 500 bajó 10.2 por ciento (en términos de precios), y un efecto similar se sintió en los mercados fuera de Estados Unidos, precisó.

Detalló que aunque 2017 fue un año positivo, el ascenso del mercado estadunidense se volvió extremo en diciembre y enero, y en medio de valoraciones ya demasiado extendidas, y con el creciente sentimiento de los inversionistas, los mercados globales de renta variable empezaron a apreciarse a niveles de perfección económica, por lo que se esperaba una corrección.

El experto comentó que “nadie puede asegurar la causa exacta de la venta masiva”, pero la explicación más acertada es que la solidez de la economía global está generando algunos temores a la inflación, a una política monetaria más estricta y tasas de interés más elevadas.

“Los inversionistas podrían estar preocupados por un sobrecalentamiento de la economía. A la vez que el mercado empezó a experimentar estas pérdidas iniciales, el régimen de volatilidad tan baja que había imperado durante unos 14 meses se vino abajo. Las medidas tanto de la volatilizad implícita como real se dispararon”, agregó.

Comentó que esa volatilidad más elevada contagió a diversos productos administrados con base en la “volatilidad” que necesitan despojarse del riesgo (por ejemplo, vender) cuando los mercados se vuelven más turbulentos.

El especialista de Natixis confió en que el mayor daño quedó en los mercados de renta variable.

“Se han registrado fugas hacia activos de mayor calidad como el oro o el dólar, y los diferenciales de crédito solamente han sentido un efecto moderado. El mercado accionario podría estar en un modo de pánico total, pero la mayoría del resto de las clases de activos aún no experimentan sus consecuencias, lo que podría ser una señal de que un colapso mayor no es inminente”, dijo.