Decenas de miles de niñas y niños son empleados como combatientes por 61 grupos o ejércitos en conflictos en 20 países en el mundo, de acuerdo con la representante especial de Naciones Unidas (ONU) para el tema de niños y conflictos armados, Virginia Gamba.

En un comunicado para conmemorar el Día Internacional contra el Uso de Niños Soldados, Gambia indicó que tanto niños como niñas continúan siendo reclutados, secuestrados, forzados a combatir o trabajar para grupos militares o fuerzas armadas.

El reclutamiento y el uso de niños ocurrieron en los 20 países cubiertos por el mandato de Gambia, lo que significa que estos menores están expuestos a niveles espantosos de violencia.

Esta violencia “probablemente tendrá dramáticas consecuencias físicas y psicológicas para los adultos en los que se convertirán estos menores. Es nuestra responsabilidad mostrarles a estos niños que hay esperanza fuera de los conflictos”, aseguró Gambia.

La funcionaria informó además que pese a este sombrío panorama el compromiso internacional para poner fin al reclutamiento y la utilización de niños en los conflictos armados llevó a la liberación y reintegración de más de cinco mil menores en 2017.

Una vez liberados, aún deben enfrentar el complejo y largo proceso de reintegración en sus comunidades, un paso decisivo para su bienestar que también contribuye a poner fin a los ciclos de violencia, de acuerdo con Gambia.

Por su parte, la Universidad de Naciones Unidas (UNU), un centro de expertos y académicos asociados a Naciones Unidas, destacó que “la ideología no parece ser la principal responsable de integrar a los niños a grupos armados, incluso a los que están etiquetados como 'extremistas violentos'”.

En un informe difundido este lunes, la UNU asentó que muchos de los niños participan en grupos armados por factores ajenos a la ideología, incluyendo por seguridad física y alimentaria, por redes familiares y de amigos y por incentivos financieros.

Otros factores que los obligan a unirse a grupos armados son la coacción, aunque también puede jugar un papel importante el atractivo para la gente joven de los grupos armados, que proporcionan sentido de comunidad, identidad y cierto estatus.

Titulado “Acorralado por el conflicto: participación infantil con grupos armados en los conflictos contemporáneos”, el informe se basa en investigaciones de campo y tres casos de estudio.

“La evidencia de los conflictos en Siria e Irak, Malí y Nigeria sugiere que incluso en los casos en que la ideología desempeña un papel en la trayectoria de un niño hacia un grupo armado, ésta es por lo general solo otro de los factores motivadores o facilitadores”, dijo Siobhan O'Neil, editor del informe,

O'Neil afirmó que grupos armados como Boko Haram han entrelazado sus ideologías con un rechazo del Estado para reclutar a quienes han experimentado la opresión y violencia oficial en sus filas.

El documento resaltó que la comunidad internacional mantiene una comprensión obsoleta y poco realista de cómo los grupos armados reclutan niños y mantienen su participación, así como de la manera en que los niños los abandonan y de sus perspectivas de reintegración en contextos inestables.

“Tenemos la responsabilidad de adaptar mejor nuestra política y las intervenciones programáticas para prevenir el reclutamiento y uso de niños por grupos armados. Los niños son nuestro mayor recurso”, consideró el experto.

O'Neil añadió que “la comunidad internacional puede hacer más para aprovechar sus motivaciones positivas e involucrarlos como socios en el camino hacia la paz”.