El físico francés Jean Foucault, quien por sus contribuciones en los campos magnéticos y el perfeccionamiento del telescopio reflector  fue una pieza importante para el avance de la ciencia moderna, es recordado este 11 de febrero a 150 años de su muerte.

Jean-Bernard-Léon Foucault, cuyo nombre fue asignado a un cráter lunar y grabado en la Torre Eiffel, nació en París, Francia, el 18 de septiembre de 1819. Inició sus estudios en medicina, pero después se encaminó por la física, esto se debe según sus biógrafos al temor que le tenía a la sangre, así como al sufrimiento de los pacientes.

Pasó parte de su juventud en compañía del también físico Armand Fizeau (1819-1896), con quien colaboró para determinar la velocidad de la luz y fue en el panteón francés donde  determinó, mediante un espejo rotatorio, que la velocidad de la luz en el agua es más lenta que en el aire, ya se tiene que adaptar al índice de refracción del agua.

Uno de sus experimentos más famosos fue el péndulo que lleva su nombre, con el cual demostró el movimiento de rotación terrestre. El experimento público lo realizó en el observatorio de París el 3 de febrero de 1851.

Consistió en una esfera de 28 kilogramos suspendida del techo, por medio de un cable de 67 metros debajo se colocó una base de madera circular de seis metros de diámetro, dividida en grados, para que el público pudiera observar las oscilaciones del péndulo.

Con este movimiento demostró de forma científica el movimiento de rotación, ya que cuando se impulsa el péndulo este comienza a oscilar en sentido contrario a las manecillas del reloj, esto forma un eje rotatorio imaginario parecido al del planeta.

El péndulo fue idea por Jean, un día en el que trabajaba en su torno con una varilla de metal la cual comenzó a vibrar en dirección opuesta a la de la rotación, esto le hizo imaginar que con el péndulo pasaría algo similar.

En 1857, mejoró el sistema de reflexión de los telescopios, gracias a los espejos con forma de parabólica. Once años después de este logro, Jean Foucault falleció, víctima de lo que se cree fue esclerosis múltiple primaria progresiva.

Pasó sus últimos días observando las estrellas con su telescopio mejorado. Finalmente, murió el 11 de febrero de 1868  y su cuerpo fue sepultado en el cementerio de Montmartre.