Centro de Azcapotzalco, con grandes historias en sus calles

Para quienes sienten nostalgia de “aquéllos viejos tiempos” y ya se cansaron del Centro Histórico y las colonias Roma y Condesa, al norte de la ciudad está el centro de Azcapotzalco, donde algunas de...

Para quienes sienten nostalgia de “aquéllos viejos tiempos” y ya se cansaron del Centro Histórico y las colonias Roma y Condesa, al norte de la ciudad está el centro de Azcapotzalco, donde algunas de las casas conservan el aire señorial y es posible admirar murales, edificios que datan del porfiriato, un exconvento del siglo XVI y un ahuehuete de 700 años de edad.

Antes de la colonización, este barrio ya tenía historias por contar y fue dominio del pueblo tepaneca, del cual aún quedan vestigios arqueológicos; ahí mismo los monjes dominicos se asentaron para la evangelización y aún es posible visitar la parroquia y exconvento de San Felipe y Santiago.

La edificación de estilo neoclásico, ubicada en la calle Morelos y Pavón número 14, data de 1565, todavía conserva restos de pinturas murales, incluso, un mural que data del siglo XVI dedicado a las ánimas del purgatorio, aunado a que se puede apreciar un bello atrio y los retablos de estilo churrigueresco en la capilla del Rosario.

La Casa de Cultura de Azcapotzalco, declarada en la década de los 80 como Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, ofrece la oportunidad de regresar al pasado y apreciar la arquitectura porfiriana, también cuenta con tres salas de exhibición y actividades de divulgación cultural.

Ubicado en avenida Azcapotzalco número 605, el inmueble cuenta con vitrales, jardines, fuentes y un reloj monumental oriundo de París que adorna la fachada; además, aún conserva el mural “La Herencia Tepaneca en el Umbral del Tercer Milenio”, de Arturo López Bustos.

El Archivo Histórico exhibe piezas arqueológicas encontradas en la demarcación, además de la posibilidad de apreciar el mural “Origen y Trascendencia del Pueblo Tepaneca”, del artista Antonio Padilla, la muestra, que se encuentra en la calle de 5 de Mayo sin número, consiste en 10 mil escritos e imágenes digitalizadas con textos como el periódico La Voz Azcapotzalco.

Además, postales porfirianas de vías y calles, así como el primer retrato sobre las apariciones de la Virgen de Guadalupe, estos tres recintos están cercanos a la Plaza Hidalgo, donde es posible dar un paseo y disfrutar el toque de pueblo antiguo que aún conserva.

Para el disfrute de los más pequeños está el Parque Tezozomoc, que en promedio recibe a cinco mil personas por semana, ubicado en la avenida Manuel Salazar sin número, cuenta con 17 hectáreas y se desarrolla en torno a un lago central que recrea la forma del Lago de Texcoco; ahí, viven algunas especies de aves como garzas blancas y patos cucharón, así como la carpa de Israel y tortugas japonesas.

Y como pasear da hambre, visitar la cantina tradicional El Dux de Venecia, que cuenta con una historia que inició en 1918 y fue la tercera cantina de la Ciudad de México aún cuando ha cambiado de sede en diversas ocasiones el lugar guarda el mismo nombre que lo vio nacer.

Como testigo del pasado tepaneca, en Azcapotzalco aún vive un ahuehuete de 700 años y es posible admirarlo en el pueblo de Santa Catarina, en 1921 fue seleccionado como árbol nacional, lo que lo ha convertido no solo en un emblema de la demarcación; sino de la Ciudad de México.