Los principales indicadores de la Bolsa de Valores de Nueva York lograron hoy cerrar en terreno positivo, pese a lo cual, acumularon una pérdida de más de 5.0 por ciento, su mayor caída semanal desde enero de 2016.

En una jornada extremadamente volátil, que reflejó lo ocurrido durante la semana, el índice Dow Jones avanzó 330.44 puntos (1.38 por ciento) para ubicarse en 24 mil 190.90 puntos, y acumular un retroceso semanal de 5.2 por ciento.

Mientras que el índice Nasdaq registró un alza de 97.33 puntos (1.44 por ciento) y quedó en seis mil 874.49 unidades, con una pérdida semanal de 5.1 por ciento, y el Standard & Poor's (S&P) avanzó 38.55 puntos (1.49 unidades) a dos mil 619.55 unidades, para acumular una baja de 5.2 por ciento en la semana.

Durante la jornada se negociaron unos mil 313 millones de títulos, operados por tres mil 84 emisoras, de las cuales mil 748 subieron de precio, mil 222 bajaron y 114 permanecieron sin cambios. 

De acuerdo con analistas de EPFR Global, inversionistas retiraron 30 mil 600 millones de dólares de los fondos de inversión en el mercado de capital de Estados Unidos en la primera semana de enero.

Pese al pánico generado entre algunos inversores, las llamadas correcciones del mercado (bajas de 10 por ciento o mayores) son relativamente comunes. El índice S&P, por ejemplo, ha experimentado cuatro correcciones desde 2009, pese a lo cual siempre terminó cada año con ganancias.

Pese a las dos semanas de pérdidas en el Dow Jones y el S&P, estos indicadores aún no acumulan una baja de 10 por ciento respecto de su máximo del 26 de enero pasado. Sin embargo, su retroceso bastó para sacudir otros mercados en el mundo.

El índice Stoxx Europe 600 terminó este viernes su peor semana desde 2016, perdiendo casi la mitad de las ganancias de un año.

Mientras tanto, el indicador asiático Hang Seng de la bolsa de China acumuló una pérdida semanal de 9.5 por ciento, su peor caída desde 2011; y el índice MSCI de mercados emergentes retrocedió 1.8 por ciento, su séptima baja consecutiva.

La principal causa de la caída en Wall Street son los temores entre los inversionistas en Estados Unidos de un repunte en la inflación, lo que podría provocar un alza en las tasas de interés históricamente bajas mantenidas por la Reserva Federal (Fed).

Con un alza en las tasas de interés, una decisión que el mercado espera que la Fed adopte en marzo próximo, el costo del financiamiento para las empresas aumentaría.

Los temores de la inflación fueron provocados luego de que el más reciente informe de empleo en Estados Unidos asentó el viernes pasado que los salarios reales reportaron un alza anual promedio de 2.9 por ciento en enero.

Ese día, el Dow Jones reportó su peor semana desde 2016, mientras que en la siguiente sesión, el lunes 5 de febrero, registró la peor caída en puntos de su historia, de más de mil 170 unidades.  

Pese a la significativa caída en los precios accionarios, analistas señalan que los fundamentos de la economía de Estados Unidos mantienen su solidez, y que el desplome en Wall Street no afecta a la enorme mayoría de los estadunidenses, ajenos al mercado de valores.

Analistas apuntan además que ,luego de registrar alzas por nueve años consecutivos y de acumular una ganancia de 40 por ciento desde finales de 2016, tras la elección de Donald Trump como presidente, era de esperarse que el mercado bursátil tomara un respiro.

En el mercado energético, el crudo de referencia West Texas Intermediate (WTI), para entregas en marzo, registró este viernes una fuerte baja de 1.94 dólares (3.17 por ciento) y se cotizó en 59.21 dólares por barril.