Un “reto fundamental” para las policías en México, es abatir la corrupción, pues no sólo merma su funcionamiento cotidiano, sino también frena su transformación, aseveró hoy el rector institucional de la Universidad del Valle de México (UVM), Bernardo González Aréchiga.

“La corrupción, la hemos visto en muchos casos, drena recursos que deberían reforzar justamente a los cuerpos policiales, es un gran obstáculo, pero más allá del impacto que tiene sobre la operación policial, la corrupción es muy dañina porque lastima la posibilidad de que la ciudadanía trabaje con la policía”, aseguró.

En la presentación del libro “¿Cómo transformar las policías? Análisis de Opciones y Estrategias para Reformar el Mando Policial en México”, González Aréchiga sostuvo que, por ello, uno de los modelos que se explora en texto es “la Policía de Cercanía”.

Señaló que este modelo, “lo que busca es solucionar los problemas de la comunidad, utilizando no sólo la capacidad de reacción de una policía descentralizada y muy vinculada a la comunidad, sino también un enfoque hacia la solución de problemas”.

Informó que el libro ha sido entregado al Sistema de Seguridad Pública, a la Policía Federal y a varios actores del Congreso, así como a instituciones de los estados.

“Lo que nos interesa es que el libro contribuya a la discusión y a la necesidad de atender el tema de seguridad, que es uno de los reclamos más fuertes que tiene nuestra sociedad”, añadió.

Por su parte, Juan Salgado Ibarra, del Centro de Investigación y Docencia Económica (Cide), hizo notar que en este momento que “hay una incidencia más alta de violencia social y no sólo de incidencia delictiva, la policía es un actor muy importante para contribuir a la solución de esos problemas".

Dijo que en México, en los últimos 24 años, se han dado distintos esfuerzos de reforma policial “y no han llegado muchos de ellos a buen puerto”, por lo que se requiere analizar estructuralmente qué se necesita para una reforma policial.

Mencionó que en el texto se consideran y analizan diversas opciones como el mando, que es un elemento central, pero hay otros factores que son muy importantes, “pero otros son factores de política pública que tienen que estar ahí”.

Comentó que se debe tomar en cuenta la dignificación policial como un “elemento importantísimo”, para lo cual se requiere un sistema de desarrollo policial, que contenga un régimen complementario de seguridad social.

Igualmente, señaló que el promover un servicio profesional de carrera debe comprender un mecanismo eficiente de profesionalización, y un régimen disciplinario, “que permita controlar la corrupción, premiar a las policías que hacen bien su trabajo, pero, por supuesto, castigar a quienes están rompiendo la ley”.