El presidente de Brasil, Michel Temer, admitió hoy que su país, que recibió miles de inmigrantes venezolanos por su frontera amazónica, vive “un enfrentamiento diplomático” con Venezuela por las decisiones políticas del mandatario Nicolás Maduro.

“No estamos de acuerdo en cómo las cosas están caminando allí”, dijo el presidente brasileño en declaraciones a una radio local, realizadas antes del inicio de las festividades del Carnaval.

“Estamos en un enfrentamiento diplomático”, agregó Temer, cuyo Gobierno criticó las medidas judiciales en Venezuela para dejar fuera de las elecciones a la oposición a Maduro.

La crisis política, económica y social en Venezuela preocupa a Brasil, país que teme que se produzca en su frontera norte una oleada migratoria de venezolanos huyendo de la violencia y la inestabilidad.

El Gobierno federal brasileño envió el jueves una delegación liderada por el ministro de Defensa, Raul Jungmann, para, por un lado, reforzar la seguridad en la frontera amazónica –difícil de fiscalizar por tratarse de selva- y, por otro lado, crear las condiciones para dar atención social a los “refugiados” venezolanos.

Brasil, que comparte más de dos mil kilómetros de frontera con Venezuela, recibió ya por lo menos 40 mil inmigrantes en los últimos meses, cuando los ciudadanos del país vecino se convirtieron en la primera nacionalidad en número de pedidos de refugio, por delante de Haití.

Las autoridades del estado brasileño de Roraima, fronterizo con Venezuela, dijeron que la demanda por plazas en las escuelas públicas creció 100 por ciento y las consultas hospitalarias se dispararon tres mil 350 por ciento.

“Sólo en la maternidad nacen cada día cinco niños venezolanos”, dijo la gobernadora de Roraima, Suely Campos, quien pidió al Gobierno federal ayuda para atender el flujo migratorio.

Algunos expertos cifran en 150 mil el número de venezolanos que en 2016 abandonaron el país para escapar a la escasez de alimentos básicos, así como al aumento descontrolado de la inflación, por encima de 700 por ciento del año pasado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).