Un centenar de intelectuales colombianos exigió al rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) seriedad y sensatez en los diálogos de paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, y suspender los atentados contra la infraestructura energética del país.

Escritores, académicos, historiadores, politólogos, periodistas y artistas enviaron una carta abierta al ELN, que inició una ola de atentados desde el pasado 9 de enero cuando se terminó el cese al fuego bilateral de tres meses pactado con el gobierno en la mesa de diálogo que se desarrolla en Quito, Ecuador, desde febrero de 2017.

Afirmaron que el ELN es sordo al clamor de la sociedad civil para que mantenga el cese al fuego y por el contrario “decidió reanudar sin tardanza sus acciones terroristas: seis agentes de la policía fueron asesinados en Barranquilla, no en combate sino en un cobarde episodio de terrorismo; y se dieron varias voladuras de oleoductos que, como es habitual, causaron graves daños al medio ambiente”.

“No es derramando petróleo en los ríos y matando policías, hombres tan de la entraña popular como sus asesinos, como se hace avanzar la revolución social que dice buscar el ELN. Así lo ha probado de sobra medio siglo de su guerra costosa y sin gloria, que por añadidura ha sido contraproducente”, señalaron.

Agregaron que “cincuenta años de lucha armada no han dejado más que un rastro de sangre y de lágrimas, de desplazamientos forzados en el campo y de destrucción ecológica en los ríos y en las selvas. Y de ello sólo ha salido fortalecida la reacción retrógrada, buena conocedora – ella sí – de sus propios intereses, en tanto que resultaban debilitadas las fuerzas de la izquierda democrática”.

Los firmantes plantearon que “es hora de parar semejante insensatez, tan asesina como suicida”, en alusión a la ofensiva de la guerrilla del ELN en diferentes regiones de Colombia.

“Exigimos al ELN que, cuando se reanude la Mesa de Conversaciones de Quito, suspendida por el gobierno en respuesta a los atentados guerrilleros, vuelva a ella con la seriedad que hasta ahora no ha mostrado: con la intención sincera de abandonar sus armas manifiestamente inútiles, que hoy se han convertido en un estorbo para la construcción pacífica de la deseada justicia social en Colombia”, enfatizó la misiva.

Entre los intelectuales que signaron la carta destacan Antonio Caballero, Juan Gabriel Vásquez, Manolo Cardona, Héctor Abad, Piedad Bonnet, Juan Manuel Roca, Roberto Burgos, Rodrigo Uprimny, Álvaro Tirado Jorge Orlando Melo y María Jimena Duzán.