El Ejército de Egipto anunció este viernes el lanzamiento de un amplio dispositivo antiterrorista en varias zonas del país, con el objetivo de imponer el control en puntos conflictivos fronterizos.

En el marco de la campaña de seguridad "Aplicación de la Ley" contra el terrorismo, el ejército se ha desplegado en varias partes del país, sobre todo en el centro y norte de la península del Sinaí.

En un comunicado, el ejército precisó que la operación se extenderá al norte y el centro de la península del Sinaí, así como al delta del Nilo y a las zonas del desierto situadas al oeste del río.

Las unidades del ejército y la policía se mantendrán en estado de máxima alerta mientras dure la operación.

Los militares llamaron a la población a cooperar con los cuerpos de seguridad y denunciar a cualquier persona sospechosa de actividades terroristas o que pueda amenazar a la seguridad nacional y a la estabilidad.

En la provincia egipcia de Sinaí del Norte operan desde hace varios años grupos insurgentes, entre ellos Wilaya Sina (antiguamente llamado Ansar Beit al Maqdis), afiliado a la organización terrorista Estado Islámico.

Según el comunicado leído por el portavoz del ejército, Tamer al Refai, el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, ha ordenado a las Fuerzas Armadas y al Ministerio del Interior "combatir de manera global el terrorismo y otras acciones criminales".

La campaña irá acompañada de "maniobras de entrenamiento y operacionales en todos los ejes estratégicos con el objetivo de imponer el control de los pasos fronterizos del Estado egipcio", dijo el militar sin ofrecer más detalles.

Aprovechándose del derrocamiento del presidente electo Mohamad Mursi (julio de 2013) por un golpe militar, las bandas extremistas, entre ellos el Estado Islámico han estado realizando varios ataques tanto contra las fuerzas egipcias como contra los civiles.

El pasado 24 de noviembre un ataque contra una mezquita sufí en la localidad de Al Rauda, en el norte de la península, dejó al menos 311 muertos y más de un centenar de heridos en el atentado más mortífero de la historia reciente del país que, sin embargo, no ha sido reivindicado hasta la fecha por ningún grupo.

Cinco días después, Al Sisi dio un plazo de tres meses al jefe del Estado Mayor, Mohamed Farid Hegazi, para que recuperase la seguridad en la península del Sinai.