Especialistas y funcionarios del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) revelaron que entre los egresados de las escuelas normales del país, principalmente públicas, se encuentra la mayor proporción de sustentantes idóneos para ocupar los puestos docentes de educación básica.

Al presentar el libro “La educación normal en México. Elementos para su análisis”, Verónica Medrano Camacho, subdirectora de la Dirección General de Integración y Análisis de Información de este organismo, destacó lo que más se necesita para impulsar y mejorar la formación de los futuros maestros.

Informó que para elaborar este libro se realizó una revisión de los documentos académicos y normativos, así como de las estadísticas disponibles sobre las escuelas normales, lo que permitió conocer ciertas problemáticas.

De acuerdo con el estudio, resaltó que existe una inadecuada distribución de los estudiantes por licenciatura, en las 460 escuelas normales que hay en país, públicas y privadas, pues se puntualizó que la mayor parte de la matrícula, 36 mil 156 alumnos, estudian para maestros de primaria, y 24 mil 566, para preescolar.

Mientras que sólo el dos por ciento, es decir, dos ml 606 estudiantes normalistas, cursan la licenciatura de primaria intercultural y 933 preescolar intercultural.

Indicó que las escuelas normales no están formando suficientes docentes para la atención de niños indígenas y tampoco para educación especial en sus diferentes áreas como son intelectual, donde sólo hay cuatro mil 513 matriculados; auditiva y de lenguaje con dos mil 251 matriculados; motriz 582 alumnos; y visual 553 estudiantes.

Asimismo, comentó que a partir de 2013, con la instalación del examen de ingreso al Servicio Profesional Docente, se hizo posible que cualquier profesionista pueda aspirar a ser maestro de educación básica con cero años de formación inicial pedagógica.

También revela el estudio que las condiciones laborales de los docentes de las normales públicas son mejores que de las privadas, pues en las primeras, 38.4 por ciento de los maestros, en el ciclo escolar 2015-2016, tenían tiempo completo, mientras que en las segundas sólo el 4.1 por ciento y el resto de los docentes estaban contratados por hora.

Medrano Camacho indicó que en las Estadísticas Continuas del Formato 911 pueden distinguirse aún 16 escuelas normales rurales, las cuales en sus orígenes tenían la atribución de formar a los docentes que llevarían educación a las zonas más apartadas del país; todas son públicas y cuentan con una beca de manutención para sus estudiantes.

Además, agregó, en la mayoría de los casos, tienen internado, ofrecen un reducido número de licenciaturas (ocho normales imparten sólo una licenciatura, siete escuelas dos y una escuela tres licenciaturas).

Cuentan en su mayoría con matrículas de 251 a 550 alumnos; los docentes tienen condiciones laborales mejores a los del promedio nacional; en el ciclo escolar 2015-2016 estaban matriculados seis mil 318 alumnos y se titularon mil 757 estudiantes; periodo donde intentaron ingresar poco más de cuatro mil 800 jóvenes y sólo se quedaron mil 862 aspirantes.

Como parte de las conclusiones mencionó que el análisis revela que en general las escuelas normales del país presentan problemas de financiamiento y relacionados con la calidad de la educación que brindan, así como falta de investigación y de correspondencia entre la oferta formativa y las necesidades sociales.

Acompañada por el investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro, Pedro Flores Crespo, Verónica Medrano dijo que la publicación mostró que no han sido suficientes las acciones para consolidar a estas escuelas como instituciones de educación superior y puedan acceder a recursos suficientes para su desarrollo y alcancen los mejores resultados.