El pleno de la Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley General de Salud para establecer que en el ejercicio de las actividades profesionales en el campo de la farmacia se requiera que los títulos o certificados de especialización hayan sido legalmente expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes.

El dictamen, que adiciona la palabra “farmacia” al Artículo 79 de dicha norma, fue avalado con 308 votos y remitido al Senado para sus efectos constitucionales.

El presidente de la Comisión de Salud, Elías Octavio Iñiguez Mejía, explicó que la reforma pretende fortalecer la actividad de la farmacia como profesión, como parte del desarrollo de una actividad técnica y auxiliar, y así evitar repercusiones negativas en el reconocimiento del profesional de esos establecimientos.

En México, expuso, las cifras son alarmantes: hay cerca de 38 mil estudiantes de nivel superior en el área de ciencias farmacéuticas, representan el 11 por ciento de las actividades profesionales y, lo más delicado, es que no están reconocidas en la Ley General de Salud como una profesión.

Enfatizó que al tener profesionales farmacéuticos se tendrá un control mayor de los medicamentos, así como un uso racional de los mismos, disminución de la automedicación, reforzamiento de la farmacovigilancia y el incremento sustancial en el reporte de reacciones adversas en la calidad.

Al fijar la postura del PRI el diputado Pedro Luis Noble Monterrubio expuso que la reforma busca fortalecer la actividad técnica de la farmacia desde el punto de vista de su profesión, como parte del desarrollo de la actividad técnica-auxiliar y así evitar repercusiones negativas en el reconocimiento de las disposiciones sanitarias.

En tanto la legisladora Melissa Torres Sandoval, de Nueva Alianza, indicó que la profesionalización farmacéutica es un factor que puede contribuir de manera importante a controlar los riesgos sanitarios existentes en la cadena que lleva la medicina al usuario.

En tanto Cesáreo Jorge Márquez Alvarado, diputado del Verde Ecologista,  expresó que el dictamen garantiza que quienes suministran los medicamentos en farmacias sean personas capacitadas.

Por Morena, Patricia Elena Aceves Pastrana consideró que aprobar esta iniciativa representa la posibilidad de reconocer y distinguir la larga historia que ha llevado a la farmacia a constituirse como profesión.

Por el PRD la diputada Eva Florinda Cruz Molina afirmó que la profesionalización farmacéutica es un factor clave para controlar los riesgos sanitarios derivados del consumo de medicamentos, y lograr un uso más racional que garantice una mayor calidad en la atención de los pacientes.

A su vez la diputada Teresa de Jesús Lizárraga Figueroa, del PAN, sostuvo que al reconocer el perfil profesional del farmacéutico se da solución a un vacío legal en que se encontraba, ya que juega un papel fundamental en la seguridad de la atención médica de los mexicanos y se hace justicia a este sector al otorgarle la figura jurídica que le corresponde.